REDACCIÓN - VIGO
El Rápido de Bouzas parece haber cogido el ritmo necesario para asegurar la permanencia en la categoría después de un mal comienzo. El partido de ayer era importante por tres minutos fundamentales. El primero de ellos por seguir la racha iniciada hace un mes; el segundo por no fallar en un momento en el que la igualdad es tan gran que una victoria puede ser determinante; y tercero y último porque ayer estaba enfrente un equipo de la zona alta de la clasificación y un buen partido ante el Órdenes podría ser el espaldarazo que necesitaba el equipo para confiar en sus posibilidades.
El Rápido de Bouzas salió ayer muy centrado. Prueba de ello fue que el partido pudo haber quedado resuelto en los seis primeros minutos de juego. A los tres minutos el colegiado anuló un tanto por fuera de juego que a priori no lo parece. Tres minutos más tarde aplicó la ley de la ventaja en un agarrón dentro del área cuando el jugador vigués era el último, llegando en mala posición a rematar fallando la ocasión.
En otro momento esos dos fallos hubieran hundido al equipo, pero ayer lejos de eso lo hizo crecer, y cuando todavía no se había cumplido la primera media hora de juego ya mandaba en el marcador al materializar Jaco una buena jugada.
El Órdenes intentó sacarse de encima la presión del equipo vigués, pero ayer le costó mucho adaptarse a las dimensiones del terreno de juego del Baltasar Pujales.
El Rápido de Bouzas volvió a ser fiel a su forma de juego al inicio del segundo tiempo. Juan Carlos Andrés aplicó la máxima que dice que no cambies nada cuando las cosas marchan bien.
El partido era atractivo para los aficionados, ya que si el Rápido quería ganar para mantenerse fuera de los puestos de descenso, el Órdenes no podía fallar para seguir la estela de los equipos que quieren jugar al final de temporada la fase de ascenso a Segunda División B. Un tropiezo como el de ayer los podría alejar ya de manera importante, por lo que no renunciaron al ataque.
Sin embargo todo cambió a los veinte minutos, cuando Nacho Franco marca de cabeza el segundo tanto. Ahí se le acabaron las fuerzas a un Órdenes que se había desgastado buscando un tanto que le empatara el encuentro.
Con el marcador a favor, el Rápido de Bouzas jugó con mucha comodidad dejando que pasaran los minutos sin que el conjunto visitante inquietara la meta de Gael, que ayer no tuvo excesivo trabajo.