ÁREA 11 - ESTELLA
Un punto que puede no ser suficiente. Izarra y Racing de Ferrol trataron el uno y el otro de quitarse de encima a su rival para escapar de la quema. Estelleses y ferrolanos se hallan inmersos en la zona de descenso y las dos formaciones tomaron todas las precauciones para no verse sorprendidos. En este sentido los sistemas defensivos fueron mucho más eficaces que los delanteros. Pero a partir de ahí, ambos equipos no fueron capaces de obtener una mayor renta que pasar del empate. Dos penaltis en el tramo inicial sellaron el resultado final.
El gol local llegó nada mas comenzar el encuentro, después de trabar a Koeman la defensa gallega dentro del área. El penalti lo transformó Conget, que abría el marcador y las esperanzas de los navarros. Pero la alegría del pobre duró muy poco, ya que cuando transcurría el minuto 22,el colegiado vio una mano de Aguinaga algo dudosa y decretó penalti. De nada sirvieron las protestas locales, de lo que se aprovechó Carlier para establecer la igualada en el luminoso.
Las cosas quedaron como al principio y los dos equipos se pusieron el "mono de trabajo" para deshacer el empate. Hubo dos jugadas que pudieron desnivelar el tanteo, una en cada puerta. En la primera, Koeman se escora por la banda izquierda cuando sale Reguero a su encuentro. El izarrista consigue salvar su entrada y cruza el balón que se pasea por la línea de puerta sin que llegue por milímetros Del Canto, perdiendo una gran oportunidad cuando corría el minuto 28. La segunda fue en los minutos de descuento en jugada similar a la anterior, en la que el cuero no encuentra un rematador perdiéndose en el lateral. Aparte de las dos jugadas reseñadas, el Izarra siguió achuchando obligando a Reguero a emplearse a fondo sobre todo salvando el pellejo y el gol en dos ocasiones con el puño.
En general los navarros fueron más ofensivos pero faltó entendimiento en los metros finales mientras que en la retaguardia actuó con seguridad deteniendo todos los intentos de los rivales. Una pena porque el equipo no se rinde y puso toda la carne en el asador teniendo una actitud de diez a falta de un poco de suerte.