JULIO BERNARDO - VIGO
El Celta saldó la reválida de Balaídos con otro decepcionante empate, el undécimo este curso, que no resuelve ninguno de los problemas que acompañan al grupo de Eusebio, que amenazan con perpetuarse. El equipo celeste muestra una alarmante candidez frente al marco contrario y dilapida sistemáticamente en casa, donde obtiene apenas un punto por partido, el crédito conseguido a domicilio. Maneja el Celta la pelota con fluidez y domina con frecuencia a sus adversarios, pero carece de verticalidad y determinación para finalizar con éxito las jugadas.
La política de rotaciones de Eusebio no surte el mismo efecto en la Liga y resulta poco convincente ahora que los objetivos han quedado reducidos a una competición en la que el oficio y la agresividad acostumbra a difuminar el talento. El técnico se equivocó ayer de lleno en algunas decisiones, como la prescindir de Trashorras, al que envió a la grada pese a su momento dulce de forma y repudió en beneficio de paradigmas de mediocridad, como Danilo.
No todo fue negativo. Conforta la evidente mejora en el balance defensivo y, sobre todo, el interesante partido firmado por el debutante Papadopoulos, que mostró en pocos minutos la vocación ofensiva de la que carecieron la mayoría de sus compañeros.
Trashorras, repudiado
La nueva dinámica anunciada por el técnico tras la eliminación copera no ha terminado con las rotaciones. Eusebio realizó hasta siete cambios con respecto al equipo que empató la pasada jornada en Soria. Se dejó a tres titulares en la grada (Trashorras, Toni y Jordi) y puso a otros cuatro (Mallo, Catalá, Mallo y Danilo), en el banquillo. La gran sorpresa, sin embargo, fue la ausencia del lucense, a quien incomprensiblemente Eusebio relegó al papel de mero espectador. Los motivos de su exclusión son un misterio. El técnico se limitó a explicar tras el choque que éxcluyó al lucense en función de unos criterios sin aclarar qué criterios le llevaron a prescindir de él. Tampoco precisó qué deméritos condenaron al lucense a la grada, ni por qué no reservó, al menos como recurso para el banquillo, al mejor golpeador de la plantilla con la pelota detenida.
No fue el de Trashorras el único descarte incongruente. El canterano Toni fue también relegado a la grada hurtando a Milo Abelleira la posibilidad de alinearle el pasado sábado con el filial frente al Lugo. Si realmente no iba a utilizar al coruñés, qué sentido tiene desperdiciarlo. Resulta difícil comprender los motivos del técnico y no es aceptable que se esgrima como posible causa el mero hecho de tener un poco más de tiempo para decidir una convocatoria en la que era obligado realizar nada menos que seis descartes.
Interesante papadopoulos
El Celta lleva un solo gol en los últimos 360 minutos y lo consiguió, en propia meta, Corona, en el reciente choque contra el Huesca. Una sequía pertinaz la que afecta al conjunto de Eusebio, que sigue contando con Trashorras como su artillero más efectivo (ocho goles entre Liga y Copa). Arthuro, el fichaje estelar resultó un fiasco, Joselu, la perla de la cantera, está demasiado tierno y Papadopoulos y Cellerino son por ahora una incógnita. Claro que el delantero heleno ofreció ayer en su estreno con la zamarra celeste motivos de esperanza. No parece un virtuoso con el balón en los pies, pero tiene hambre, ataca la pelota con determinación y remata con veneno. Eusebio le puso ayer primero en la izquierda, por Michu, y más tarde, con la salida de Abalo, lo desplazó a la banda derecha. Su posición natural, sin embargo, parece la de delantero centro.
Buen balance defensivo
Una de las mejores noticias del partido de ayer fue la confirmación del buen rendimiento defensivo del equipo en los últimos tiempos. El Celta suma dos encuentros consecutivos sin recibir gol y las buenas prestaciones de la zaga no se han visto mermadas a pesar de que el técnico cambió por completo la defensa con respecto al partido de Soria. Utilizó Eusebio la pareja de centrales de la Copa, Noguerol y Túñez, que firmaron un partido brillante, especialmente el compostelano, que reclama galones pese a su inexperiencia. Menos eficientes, aunque sin errores de bulto, se mostraron dos laterales, sobre todo el portugués Vasco, que sigue sin firmar un partido convincente.