J.B. - VIGO
Eusebio Sacristán se enfrenta hoy a un difícil dilema. El técnico del Celta, dispone, por primera vez esta temporada, de 24 futbolistas –todos salvo los lesionados de larga duración Borja Oubiña y Aarón Ñíguez– para el importante duelo liguero del Salamanca. Debe descartar a seis y la decisión se complica por el elevado rendimiento y la imposibilidad de seguir rotando a la plantilla tras la eliminación en la Copa de Rey a manos del Atlético de Madrid.
El gran papel realizado en el torneo del k.o., jugada por los menos habituales en la Liga, ha difuminado la línea entre titulares y suplentes. El equipo ha cambiado por completo de piezas en los últimos tres partidos sin que su rendimiento se haya visto afectado, con lo que cualquier once parece posible ante el conjunto charro. La elección le supondrá al técnico un verdadero quebradero de cabeza.
Eusebio oculta de momento sus intenciones. En el partidillo del miércoles apenas ofreció pistas y ayer dirigió la sesión de trabajo a puerta cerrada en Balaídos. Se intuye que Gastón Cellerino, en deficiente forma física, será uno de los descartes y es probable que también Sergio Ortega se quede fuera de la lista. Es casi seguro, en cambio, que en la convocatoria estará el griego Dimitrios Papadopoulos, que será suplente. Del once apenas puede asegurarse la presencia de Falcón en la portería, y no sería extraña la de Catalá, en el eje de la zaga y de Mallo y Lago en los costados. En el medio campo son muy probables Bustos y López Garai y en punta estarán seguramente Joselu y Aspas.