REDACCIÓN - VIGO
El "Alinghi" y el "BMW Oracle" se han convertido en rivales y también en enemigos irreconciliables. Llevan dos años y medio peleando en los tribunales desde que los americanos denunciaron el acuerdo que el Alinghi había firmado con el Desafío Español para establecer las condiciones de la 33 Copa América. Los tribunales acabaron por darles la razón y han obligado a ambos sindicatos a dirimir sus diferencias en el agua a partir del próximo lunes en Valencia. Pero aún así siguen peleando. A cinco días del enfrentamiento más extraño de la historia de la competición, los dos equipos no se ponen de acuerdo en algunas de las condiciones de las tres regatas que está previsto libren la próxima semana en Valencia. Bertarelli y Ellison, los dos multimillonarios que gobiernan ambos desafíos, se han declarado la guerra y en ella han enzarzado al entorno de esta competición. Bertarelli, que llevará la caña del "Alinghi", embistió con dureza al asegurar que a Ellison le preocupan poco las condiciones en las que se competirá porque "él no va a bordo. Yo sí y sé lo que digo". Una alusión al peligro que encierra que estos monstruos de la náutica compitan con vientos fuertes ya que el riesgo de accidente o rotura se multiplica. Los dos sindicatos, amparados por la libertad que les dieron los juzgados, construyeron dos catamaranes gigantescos, con unas velas monstruosas y que son capaces de alcanzar velocidades impresionante en el agua. Nunca se había visto nada parecido. Los equipos tratan estos días de ajustar unas máquinas muy difíciles de domar y que anuncian un duelo apasionante. Dentro y fuera del agua.