J.C.A. - VIGO
El Celta, como la mayoría de rivales de Segunda División, ha tratado en el mercado invernal de encontrar a esos delanteros que garanticen de aquí a junio los goles que necesitan para cumplir con el objetivo marcado. Los vigueses incorporaron a Cellerino y a Papadopoulos para curbrir sus carencias en ataque y eso mismo han hecho un puñado de equipos que a última hora de ayer, como viene siendo la tónica general año a año, aún se afanaban por enviar a la sede de la Liga de Fútbol Profesional la documentación de sus nuevos jugadores.
El mercado invernal de Segunda División ha estado menos movido que estos años lo que demuestra la crisis que asola a la mayoría de conjuntos (casi todo han sido cesiones y raro es el equipo que se ha llevado a un jugador en propiedad pagando un dinero). La excepción puede ser el Betis que con los tres millones de euros que ha pagado por el vigués Jonathan Pereira ha hecho el mayor desembolso durante el mes. Una prueba del poderío económico que aún tienen los sevillanos en comparación con casi todos los equipos de Segunda División.
Durante los meses que restan de competición los aficionados aún podrán disfrutar en la categoría de un puñado de jugadores que labraron sus carreras en Primera División y que antes la falta de oportunidades han tenido que recalar en la Segunda División. Son los casos del referido Jonathan Pereira (Betis), del ex céltico Juanfran (que regresa al Levante, el equipo en el que se formó desde niño), Braulio (que llega al Recreativo procedente del Zaragoza), del ex madridista Balboa (principal incorporación del Cartagena tras abandonar el Benfica), de Signorino (ex del Getafe que también llega al Cartagena), de Paco Esteban (ex del Málaga que ficha por el Elche), de Portillo (cansado de la falta de oportunidades en el Osasuna se ha unido al ambicioso proyecto del Hércules para volver a Primera División) o de Song´o (única incorporación de la Real Sociedad en invierno).
Los equipos que más se han movido han sido el Recreativo, el Albacete, el Cartagena y el Elche que a última hora de ayer habían inscrito a tres jugadores en el mercado invernal. Sólo Las Palmas, Murcia, Salamanca y Córdoba no habían recurrido a esta solución un tanto desesperada aunque en el caso de la mayoría de ellos el problema económico les limitaba seriamente a la hora de aspirar a aumentar el gasto en la plantilla a mitad de temporada. El Celta, durante el mes que ha durado abierto el mercado, ha estado donde la mayoría de sus rivales: en la búsqueda de un puñado de goles que permitan disfrutar de un final de temporada tranquila.