JULIO BERNARDO - VIGO
Disipado el sueño copero, el Celta ha regresado a la cruda realidad de la Liga con no poca incertidumbre sobre su futuro en la segunda vuelta del campeonato, iniciada el pasado domingo con un empate a domicilio ante el Numancia. El segundo tramo del torneo acostumbra a complicarse. Los rivales aprietan, la competición se comprime y las urgencias pasan factura a los equipos que no han cumplido a tiempo con sus objetivos.
Un simple vistazo a la trayectoria del conjunto vigués en el primer segmento del torneo basta para dejar al desnudo las carencias del conjunto de Eusebio Sacristán: falta de gol y deficiente rendimiento en casa. El club ha tomado medidas para intentar resolver su frágil pegada con la contratación de Gastón Cellerino y Dimitrios Papadopoulos pero nadie ha sido capaz, hasta la fecha, de poner remedio al pésimo rendimiento del equipo en Balaídos. El Celta es, de hecho, el peor conjunto de toda la Segunda División como local.
Los números son concluyentes: el grupo de Eusebio ha sumado esta temporada en su estadio 10 puntos en 10 partidos, una cifra a la que sólo se acercan el Murcia, antepenúltimo, con 11 puntos en 11 encuentros, y el colista, Castellón, con 11 puntos en 10 choques.
La afición de Balaídos sólo ha visto ganar dos veces a su equipo esta temporada, al Castellón y al Elche, ambos por idéntico resultado (2-1). El resto del botín obtenido como local se debe a cuatro empates: Levante (1-1), Albacete (1-1), Rayo Vallecano (0-0) y Murcia (1-1).
Por contra, el equipo vigués ha cedido cuatro derrotas en su feudo: Numancia (0-1), Hércules (0-1), Villarreal B (0-2) y Real Sociedad (0-1), todas curiosamente frente a rivales de la zona alta de la tabla.
Excelente visitante
El paupérrimo balance del Celta en Balaídos contrasta con las excelentes prestaciones ofrecidas por el grupo de Eusebio a domicilio. El cuadro celeste es, de hecho, el tercer mejor visitante del torneo. Fuera de casa, tan sólo superan al conjunto vigués la Real Sociedad, segundo clasificado, y el Cartagena, tercero, mientras que el Elche, noveno, iguala los registros de los celestes lejos de su campo.
El gran rendimiento a domicilio ha mantenido en los último mes y medio al Celta fuera de los puestos de descenso pero al mismo tiempo ha acentuado la percepción de que el conjunto vigués dilapida en casa los réditos que consigue a domicilio.
Rara vez ha sido capaz de refrendar un empate o una victoria fuera con un triunfo en casa y tan sólo ha podido encadenar dos en una ocasión, con la cabeza de Eusebio en juego. Salvó al técnico del despido en Girona y lo refrendó en el cargo cuando el club ya negociaba su relevo ganando al Elche en Balaídos. En cualquier caso, lo cierto es que el Celta ha sumado fuera de casa este curso nada menos que 15 puntos, cinco más de los obtenidos en Vigo.
Los celestes tienen el domingo frente al Salamanca, la oportunidad de enmendarse y dar valor los dos últimos empates rebañados a domicilio ante el Huesca y el Numancia.