M.G. - VIGO
El bombo ha emparejado a España con la selección lusa en la lucha por la clasificación para el Mundial de Suecia de 2011. Tras conocer el resultado del sorteo la delegación española respiró tranquila, consciente de la inferioridad de su rival. Pero el exceso de confianza puede ser fatal, sobre todo teniendo en cuenta que los portugueses afrontan este tipo de retos muy motivados.
Fran Teixera, actual entrenador de El Canario Catering de Primera Nacional Masculina, conoce a la perfección la liga lusa tras su etapa como técnico en el Gaia y en el Sporting de Lisboa. "Creo que para Portugal este emparejamiento ha sido una decepción. Han pasado las eliminatorias relativamente fácil con Luxemburgo y consideran que España es el peor rival que les podía tocar", analiza. La Portugal de Mats Olsson lleva tiempo trabajando para llegar en condiciones a esta cita, que se complica ante una potencia como España.
La otra cara de la moneda está en la afición, que "tendrá como aliciente comprobar cómo rinde su selección ante un equipo de la talla de España", añade Teixeira. Al jugarse el primer partido en Portugal (previsto para el 12 o 13 de junio) los lusos tratarán de sacar un resultado positivo "aunque sea ajustado". "Buscarán una sede en la que puedan abarrotar el pabellón y si consiguen un resultado positivo desplazarán a un buen número de aficionados a España", añade el técnico, al que le agradaría que la segunda eliminatoria (el 19 o 20 de junio) pudiera disputarse en Galicia.
Pese a que sobre el papel Portugal es un rival inferior, que lleva años sin acudir a citas internacionales como Europeos, Mundiales o Juegos Olímpicos "es una buena selección, aunque no del nivel de España y, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una eliminatoria a dos partidos en la que el segundo choque será en España", analiza.
Portugal, "que se concentra cuatro veces más que la selección nacional", es un bloque renovado y más compacto, ya que "Olsson lleva mucho tiempo trabajando con el mismo bloque". "El equipo trata de jugar con defensas muy abiertas y buscan un juego muy rápido con sus extremos al contragolpe". El equipo está formado, básicamente, con jugadores del Oporto y del Benfica.
"El mayor peligro vendrá si España se confía demasiado porque los portugueses son jugadores que se motivan mucho ante retos como este. Van a jugar al 200 por cien porque este partido puede ser un buen escaparate en el que darse a conocer", explica el entrenador de El Canario. La mentalidad de unos y otros a la hora de afrontar el choque jugará un papel determinante. El talento contra el corazón, la técnica contra la ilusión.