ARMANDO ÁLVAREZ - VIGO
El Celta tenía ayer la intención de presentar hoy a Dimitrios Papadopoulos como la segunda y última incorporación que realizan en el mercado de invierno. El delantero griego tenía previsto llegar ayer a última hora a Vigo y, según la rutina propia de estos ritos, esta mañana pasaría las pruebas médicas, arreglaría los últimos detalles del contrato y se vestiría por primera vez la camiseta celeste. Eusebio Sacristán podría llevárselo incluso de viaje a Soria, igual que a Cellerino, aunque sólo sea por acelerar su integración en el plantel. Sin embargo, el griego aplazó su llegada, según fuentes del club debido a que perdió el enlace con la ciudad olívica.
La operación había corrido peligro en el último instante. El AEK de Atenas, al saber que el internacional iba a ser liberado por el Dinamo de Zagreb, quiso hacerse con sus servicios. Era una opción muy interesante para el presidente de la escuadra helena. Papadopoulos le ha arrancado al Dinamo un finiquito interesante y eso abarata de entrada lo que se le debe pagar por lo que resta de temporada.
Los planes de ambos pretendientes eran diametralmente opuestos. El AEK quería hacerle un contrato de varios años. El Celta le presenta un trampolín breve y arriesgado. Tendrá cuatro meses para mostrarse en el fútbol español y en junio negociar su futuro sin ataduras. Al final, Papadopoulos ha escogido, inicialmente, el atractivo de lo incierto aunque si cristaliza mucho habrá tenido que ver la habilidad de Miguel Torrecilla en el final feliz de este fichaje.
El director deportivo del Celta se perdió la exhibición del equipo en el Vicente Calderón. Mientras Trashorras y compañía avasallaban al Atlético, Torrecilla negociaba duramente con Papadopoulos y su representante. Hubo acuerdo, supeditado a que el jugador arreglase su salida del Dinamo, y dicen ese apretón de manos también se plasmó en un documento. Si a Papadopoulos le tentó realmente la propuesta del AEK, las complicaciones legales que hubiera supuesto romper con el Celta habrán contribuido a que mantenga su decisión. El Celta ha depositado mucha ilusión en este delantero polivalente, un tipo que ha sido campeón de Europa con la selección griega, que adquirió experiencia en el Burnley y brilló en el Panathinaikos.