Los celtistas vuelven a presumir de equipo. Tras la lección futbolística del Calderón, todo hace indicar que Balaídos registrará el lleno para conducir a su equipo a las semifinales de la Copa del Rey. Sería, sin duda, la primera alegría para una afición que estaba asentada en la rutina de la decepción. ¿Habrá proeza?
Hace una semana muchos se tomaban a broma las opciones del Celta en el partido de ida. El Atlético, como sabemos todos, es un conjunto muy irregular. Capaz de lo mejor y de lo peor. Pero, sin duda, uno de sus grandes defectos es su defensa. Los planes de Eusebio salieron a la perfección y el conjunto vigués pudo venir de Madrid con una renta muy superior. ¿Qué faltó? Lo de siempre, el gol. Quizás la única nota negativa del encuentro fue no aprovechar el buen número de jugadas de estrategia de las que dispusieron los jugadores celestes.
Siete días después de la exhibición en el feudo colchonero vuelve a llegar la hora de la verdad. El Atlético de Madrid llega con todo su arsenal a Vigo. Los rojiblancos ven en la Copa la competición ideal para poner fin a una sequía de 13 años sin levantar ningún título. Sus armas son sus dos delanteros, Agüero y Forlán. El argentino y el uruguayo son las grandes amenazas del sueño celeste. Las otras bazas del conjunto que dirige Quique Sánchez Flores son los irregulares Simao y Reyes.
La clave de la eliminatoria está clara: tener el balón en el área visitante y que no llegue a las botas ni del Kun ni de Diego Forlán. Por el contrario, el bajo estado de forma de la defensa rojiblanca se antoja como el gran talón de Aquiles de un Atlético de Madrid que no acaba de remontar el vuelo ni en Liga ni en Copa.
Eusebio, por su parte, parece tenerlo claro. El bloque que maravilló al fútbol español hace una semana podría repetir en el once salvo alguna que otra variación. Yoel volvería a repetir en la portería. La defensa la formarían cuatro canteranos (Mallo, Túñez, Noguerol y Lago). En el mediocampo Roberto Trashorras estaría acompañado por el doble pivote habitual: Bustos y López Garai. Los tres puestos de ataque los ocuparían Pedro Botelho y Abalo en las bandas, mientras que el puesto de delantero centro correspondería para Iago Aspas, la auténtica pesadilla de Perea y Domínguez en el partido de ida.
El colegiado de la contienda será Pérez Lasa, un árbitro bastante polémica y que últimamente ha sido noticia por expulsar a Cristiano Ronaldo el pasado domingo. Esperemos que no influya en el resultado final y que vigile bien los agarrones en el área. Recordemos el penalti que no se le pitó a Michu en los primeros minutos del partido de ida. Parece que algunos se han olvidado…