M.G. - VIGO
Las puertas de la Olimpiada se ha abierto para el judoka vigués Miguel Romero Azpitarte, que acaba de conquistar en Leganés el título de campeón de España en la categoría de -73 kg. Este título le da, además, la oportunidad de disputar el circuito internacional, en el que podrá luchar por la clasificación para los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.
El de Miguel Romero ha sido un título histórico para el judo gallego y vigués. Pero para él lo ha sido más, si cabe, porque hasta tres veces se había quedado "a las puertas". "Fui subcampeón tres veces, y justo en la anterior tuve muy mala suerte, porque iba ganando la final y se me dislocó un dedo", recuerda.
"Estoy contento porque con este título se pone el nombre de Vigo en la historia de Galicia y también en la España y la pena es que no haya sido antes, y más veces", dice, aunque a sus 30 años no considera que este título haya llegado demasiado tarde. "Yo soy consciente de que nunca sabes dónde o cuándo te va a surgir la oportunidad. Ha llegado con treinta años, pues bienvenido sea".
Este título borra todos los malos momentos, lesiones y renuncias, que ha tenido que hacer por el judo, que para él es "una forma de vida". "Hay veces que un momento de gloria, de triunfo, compensa todo lo que has sufrido, lo que has perdido, todo de lo que te has privado. Muchas veces renuncias a muchas cosas y no lo consigues. Yo he tenido la suerte de ser campeón y poder saborearlo porque mucha gente ha hecho todo eso y no lo ha logrado. Dentro de lo que cabe te das cuenta de lo que has logrado y tienes que estar contento".
Pero el verdadero valor de este título es que a Miguel Romero se le abren las puertas de la Olimpiada de par en par. "Lo más importante de este título es que te abre la puerta a la posibilidad de Olimpiada. Si en este campeonato de España hubiera quedado segundo no tendría derecho a nada, casi. Ahora mismo no valoras el campeonato como un título en sí, sino que es una puerta más que he abierto y ahora tengo la posibilidad de poder luchar por unos Juegos Olímpicos, que es la meta final de todo esto, es con lo que sueña cualquier deportista", analiza. "Ahora saldré al circuito europeo para la clasificación para los Juegos y en teoría ese camino está abierto para mí", añade.
Sabe que será un camino "muy difícil porque tienes que competir con judokas de todo el mundo, no solo contra tu compañero de nacionalidad. En la anterior Olimpiada había ocho plazas para el ranking europeo. Es difícil pero hay que intentarlo. Todo el empeño y sacrificio que he hecho en mi vida va para esto", asegura.
La opción de disputar unos Juegos Olímpicos son la mayor motivación para el vigués. "Es lo máximo y hay que lucharlo todo lo que se pueda. Si se puede llegar, encantado, si no lo he luchado, lo he intentado y por esfuerzo no va a quedar".
Han sido muchos años de lucha, de sacrificio, pero su empeño ha tenido recompensa. "El camino ha sido muy duro. El judo te da muchas cosas, pero también te da muchas desilusiones. Pero como todo en la vida, hay que lucharlo. Nadie te va a regalar nada y en el judo, desde luego que menos", rememora.
Con 30 años aún no es tarde para cumplir su sueño. "Yo me siento como si tuviera 20 años. La edad es una etiqueta. Depende de las ganas que tengas y lo que te hayas cuidado. Yo me he cuidado y sigo teniendo ganas, así que hasta la Olimpiada ésta seguro que estaré intentándolo".