RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO
El derbi vigués de la División de Honor juvenil defraudó a los aficionados que en la mañana de ayer se acercaron a los campos de A Madroa. La victoria fue para un Celta que fue superior a un Rápido de Bouzas que falló demasiado en defensa y qu eno tuvo pegada en ataque.
Sin embargo los primeros minutos del choque hacían presagiar un partido muy movido. Los boucenses hacían una presión de medio campo hacia arriba que encerraba a los célticos en su área. Sin embargo esta presión duró muy poco, y el Celta no tuvo excesivos problemas para hacerse con el control del centro del campo.
El partido se pudo romper a los siete minutos, cuando Collazo pierde un balón dentro su campo y Jota se queda sólo ante Luis. El delantero del Celta dribla al portero pero la lentitud en sus movimientos hace que la defensa se organice y el balón sale a córner.
Seis minutos más tarde es Jota quien dispone de otra gran oportunidad, que Luis despeja en una espectacular intervención. Se mascaba el gol para los celestes, que llegó pasada la media hora de juego. De nuevo un fallo de la defensa permitió que el balón llegara a Jordan, que solamente tuvo que empujarlo.
El planteamiento de los dos equipos continuó de la misma manera, y a un minuto para llegarse al descanso Jordan hacía su segundo tanto en una jugada muy parecida a la del primer gol.
La segunda parte perdió el poco interés que había tenido la primera. Lo mejor fue un potente disparo de Gledi para el Rápido de Bouzas desde la frontal del área que se estrelló en el palo. De haber sido gol le hubiera dado un toque de interés al partido.
A ocho minutos para el final del encuentro, una nueva jugada de ataque del Celta por la banda izquierda del Rápido singificó el tercer gol de la mañana, esta vez conseguido por Marcos.
Una victoria importante para los vigueses, que siguen en esa tercera plaza en espera de disputar el partido que tienen atrasado, y que le permitiría alcanzar la segunda plaza, a cinco puntos del líder de la competición que sigue siendo una semana más el Deportivo de A Coruña. Por su parte la derrota no afecta en nada los planes de permanencia del Rápido, ya que los resultados de la jornada han beneficiado a los vigueses, que se mantienen con esos cinco puntos de ventaja sobre los puestos de permanencia.
El próximo fin de semana los boucenses vuelven a tener un complicado compromiso, ya que reciben en el Baltasar Pujales a un Sporting de Gijón que no puede permitirse una derrota para no descolgarse, mientras que para el Celta todos los partidos sin finales si quiere aspirar al liderato, y en esa ocasión visita a Asturias para medirse a un Castro en puestos de descenso.