EFE - MADRID
Quique Sánchez Flores, entrenador del Atlético de Madrid, afirmó ayer que sus jugadores deben aprovechar contra el Celta, la "ola de cariño y emoción", tras sus últimos buenos resultados, pero "ser muy responsables, no ser nada presuntuosos y no subestimar al rival".
"Hay dos caminos para nosotros. Uno aprovechar la ola de cariño y de emoción, que es muy importante, y por otro lado ser muy responsables, no ser nada presuntuosos, no subestimar al rival y saber que jugamos ante un rival que de momento ha hecho los mismos méritos que nosotros para llegar donde ha llegado", valoró.
Y advirtió de que su equipo aún no ha alcanzado el nivel que desea: "No está donde quiero ni mucho menos. Apostamos por un equipo que no se divida en fases del partido, que esté armado prácticamente los 90 minutos y trabajamos en que sea un colectivo rocoso durante más tiempo. El día que dejemos de pegarnos un tiro que otro en el pie, va a parecer que lo somos del todo, pero continuamos en esa batalla, esa pelea, y estoy convencido de que lo vamos a conseguir".
Quique encara con "mucha ilusión" el duelo de mañana: "Va a haber un buen ambiente en nuestro estadio, nos vamos a reencontrar otra vez con nuestra afición, estamos repitiendo muchos partidos en casa de forma consecutiva con buenos objetivos y eso es siempre muy ilusionante y muy emocionante. Y, cuando uno va hacia eso, lo hace con mucha ilusión. Luego, hay que hacer las cosas bien para que eso se confirme y cumplamos con la expectativas".
Para él, "lo perfecto" en el encuentro sería conseguir "un buen resultado, pero sin llegar a imaginárselo, porque eso puede llevar a un partido un poco apresurado, de pérdidas de pelota, de querer hacer muchos goles sin pasar por el juego, por la combinación o por una idea". Y a mí eso no me gusta", afirmó.
"Contra el Recreativo teníamos muy claro qué es lo que nos hacía falta. Aquí pueden ser varias cosas las que nos pueden venir bien. Y esa diferencia la tenemos que saber leer en todo el partido", agregó Quique, que no reservará jugadores pensando en el siguiente choque de Liga ante el Getafe, según se desprendió de sus palabras.
"Seguimos con la misma idea de hace unos días. Para nosotros, no ha cambiado nada. Entiendo que están empezando a cambiar cosas en el entorno, la euforia y esas emociones, pero a nosotros todavía no nos da más que para pensar día a día, vamos cada partido recaudando mucha confianza y esa confianza nos va a dar luego como para repartirla entre más jugadores, pero ahora mismo lo que queremos es confeccionar una idea y un equipo y repetir sensaciones", recalcó.
Enfrente estará el Celta, un rival "con una mentalidad muy clara de jugar bien, de hacer las cosas con gusto, de combinar", según analizó el técnico, que añadió: "Es un equipo atrevido. Si nosotros no tenemos buen comportamiento en general, si no hacemos las cosas bien, vamos a correr durante un tiempo detrás de la pelota".