JULIO BERNARDO - VIGO
El Celta afronta esta tarde en el Vicente Calderón su mayor desafío desde el último descenso. Se mide el conjunto de Eusebio al poderoso Atlético de Madrid en el primer asalto de los cuartos de final de la Copa del Rey con la aspiración de obtener un resultado que alimente el sueño de seguir vivo en una competición mágica, con la que existe una vieja cuenta pendiente.
Llega el equipo vigués al Manzanares en su momento más dulce del curso y encara el partido con la convicción del que nada tiene que perder. Muchos son en cambio los beneficios que puede reportarle: el regreso tras años de sinsabores a un gran escaparate futbolístico, la opción de medir fuerzas (para muchos jugadores casi por primera vez) con un adversario de primera línea y, sobre todo, la inmejorable posibilidad de protagonizar un gesta que encandile a una afición castigada por años de desencanto.
Por rango y potencial futbolístico, los colchoneros son los favoritos. Saben que la Copa es el camino más corto hacia un título que anhelan desde hace catorce años y descargarán todo su potencial a en busca de un resultado que les permita afrontar con comodidad la vuelta en Balaídos. Quique Sánchez, Flores, técnico rojiblanco, no se deja nada en el tintero. Sacará todo su arsenal. Dispondrá de José Antonio Reyes, ya recuperado de sus molestias en el hombro derecho, y no pierde la esperanza de contar con el uruguayo Diego Forlán, su pegador más temible, al que ha incluido en la convocatoria a pesar de estar aún renqueante del esguince de tobillo sufrido en el partido de Liga del pasado domingo ante el Sporting de Gijón.
Eusebio Sacristán mientras, continuará con las rotaciones que tan buenos réditos le ha proporcionado en el torneo. Salvo contadas excepciones, saltarán al césped del Vicente Calderón la mayoría de los habituales en la Copa. El vallisoletano se lleva a Madrid a 21 futbolistas (todos los disponibles salvo Sergio Ortega) pero se reserva algunos para la visita del domingo al Huesca en El Alcoraz. Con tales mimbres y la sensación de que pocos futbolistas son verdaderamente suplentes a los ojos del preparador celeste, las posibilidades del once son múltiples. Lo único seguro es que Yoel defenderá la portería y Iago Aspas, sancionado para la Liga, estará en la alineación. La defensa podría estar fácilmente integrada por Vasco Fernandes y Roberto Lago en los flancos y Túñez, que ha jugado todos los partidos de Copa hasta la fecha y Catalá, en la zona central.
En el medio campo parece seguro Jonathan Vila, al que avala su espectacular rendimiento en la eliminatoria frente al Villarreal y Michu, ya completamente recuperado de sus molestias en el tobillo. Roberto Trashorras, mientras, se perfila como titular en la posición de enganche, seguramente flanqueado por Dani Abalo en la banda derecha y el brasileño Pedro Botelho en el costado izquierdo. Aspas, por su parte, actuaría esta vez como referente en punta. Pero al margen de nombres, lo único seguro es que el Celta (así lo confirmó Eusebio) se mantendrá fiel a su atrevido estilo y apostará por la pelota frente a un capaz de lo mejor y lo peor. Porque el Atlético dispone de una pegada temible y es letal a la contra, pero con frecuencia ofrece también muestras de extraordinaria vulnerabilidad y el Celta está decidido a explotar sus flaquezas.