JULIO BERNARDO - VIGO
El Celta busca alternativas a Jonathan Pereira, que ayer se comprometió con el Betis por las próximas tres temporadas. El sueño de contar con el atacante vigués era poco menos que un imposible después de que el pasado sábado se frustrase la venta de Michu al Sporting de Gijón. La negativa del medio centro de Oviedo de fichar por el eterno rival del equipo de su ciudad natal dejó al Celta sin margen de maniobra para abordar la operación.
El club vigués esperaba obtener un millón de euros por la venta de Michu y destinar este dinero a la contratación de Pereira. El Betis ha pagado casi tres millones por el traspaso del atacante vigués, que se ha comprometido con el cuadro andaluz por las tres próximas temporadas con un salario que supera incluso los emolumentos que percibía en el Villarreal y que es muy superior al que le ofrecía el Celta.
El fichaje de Pereira por el Betis ha retrotraído al club celeste a la situación en que estaba hace un par de semanas. El club vigués busca de nuevo en el mercado comunitario un delantero centro que aumente pobre potencial ofensivo mostrado por el equipo de Eusebio durante la primera vuelta del campeonato.
La dirección deportiva del club trabaja en tres frentes, dos en el mercado comunitario y otro más en el campeonato español, si bien desde Plaza de España se admite que el mercado español "está excesivamente caro" para las posibilidades económicas del conjunto vigués. La prioridad es firmar a un nueve que palíe el déficit goleador de un equipo. Una vez se cierre esta operación el club vigués valorará las posibilidades de firmar a un segundo atacante de un perfil similar al del argelino Kamel Ghilas, esto es, un delantero que pueda jugar tanto en punta como en banda.
El club recuerda que esta segunda opción no es una prioridad y que tan sólo se afrontará si se pone a tiro algún jugador interesante. En este sentido, el club valora la progresión de jugadores como Toni Rodríguez o las buenas prestaciones que ha ofrecido el brasileño Pedro Botelho como extremo izquierdo.
Y lo cierto es que el técnico, Eusebio Sacristán, se ha visto obligado a buscar en la cantera las soluciones que el mercado le viene negando al Celta. No hay que olvidar que el objetivo del club celeste era incorporar a un delantero centro antes del primer asalto de los octavos de final de la Copa de Rey frente al Villarreal disputado el pasado día de Reyes. Lejos de cumplirse estas expectativas, el técnico celeste dispone, avanzado el mes de enero, de menos recursos que hace un par de semanas debido a la marcha del brasileño Arthuro, de quien el club hizo loa durante meses y luego repudió por bajo rendimiento. Con la marcha de Arthuro, que al menos tuvo tiempo de estrenarse con un gol al Villarreal que resultó clave para la clasificación para cuartos de final de la Copa, los efectivos para la posición de delantero centro se limitan al dezano Joselu y al nueve titular del Celta B, el catalán Oriol Riera, último en sumarse a la legión de canteranos que Eusebio ha hecho debutar con el primer equipo.
En Plaza de España esperan que la incorporación del anhelado delantero se concrete "bastante antes" del cierre del mercado invernal, aunque son pocos los indicios que sugieren esta posibilidad.
El club, de hecho, ha visto hasta el momento cómo se frustraban toda las operaciones que se consideraban prioritarias: primero Mustapha Riga, tras rechazar, el Bolton, por escasa, la oferta del Celta para asumir parte de su salario, después el heleno-nigeriano Ogunsoto, que prefirió seguir jugando en la soleada Creta y, finalmente, tras el culebrón Michu, el sueño de contratar a Jonathan Pereira.