ALFONSO GIL - VALENCIA
El Valencia ganó con autoridad al Villarreal en un partido que le asienta como tercero de la Liga española y en el que el equipo visitante acusó jugar una hora en inferioridad tras la expulsión de Kiko.
El equipo de Mestalla entró en el partido con más intensidad que el Villarreal. Banega lanzó un disparo imposible de detener y adelantó a su equipo, lo que dio pasó a una fase del partido más igualada, en la que aunque el Villarreal hilvanaba un mejor fútbol que el conjunto local, sus opciones de gol apenas existieron, ya que las llegadas del Valencia a la meta de Diego López eran más peligrosas.
En el minuto 27 se produjo una de las jugadas clave del partido, cuando Villa le robó un balón a Kiko y se marchó sólo en dirección a la portería de Diego López. El defensa del Villarreal le persiguió, le agarró en una acción que los jugadores visitantes consideraron se había producido fuera del área, aunque la caída llegó cuando el delantero local ya estaba dentro. El árbitro pitó penalti y expulsó a Kiko. Villa hizo el 2-0.
A partir del 2-0, el Valencia trató de manejar el balón, con posesiones largas que desgastaran físicamente al Villarreal que, pese a la inferioridad numérica, consiguió controlar la pelota, aunque de manera ocasional.
La entrada de Ibagaza dio más consistencia al Villarreal tras el descanso, pero en un contragolpe por la izquierda y tras un error de Capdevila, Silva puso el 3-0 en la primera acción ofensiva de su equipo tras el descanso.
Tras un balón de Silva al larguero, un error garrafal de Alexis y César permitió que Nilmar marcara para el Villarreal pocos minutos después.
El Villarreal, con diez, no era menos que el Valencia, con once, aunque a la contra el conjunto local tuvo varias ocasiones para ampliar la ventaja.
El equipo visitante hizo en inferioridad un partido inteligente, arriesgó cuando el guión lo exigía y trató de jugar sus bazas. Pese a ello, las ocasiones de gol estuvieron de parte del Valencia, que contó con muchas opciones para marcar el cuarto gol a pesar de la sensación de inconsistencia que ofreció en algunas acciones.
En la enésima clara llegada de los valencianistas a la meta de Diego López, llegó el 4-1 con el que el Valencia sentenció el encuentro, en la que ha sido su victoria más clara de todo el campeonato.