J. CONDE - VIGO
El Sporting de Gijón se ha quedado sin Michu y es casi seguro que el Celta se tenga que olvidar por un tiempo de Jonathan Pereira. La negativa del centrocampista céltico a firmar por el conjunto asturiano ha provocado un efecto dominó que trastocará con toda probabilidad los planes de los vigueses, que contaban con el millón de euros que le reportaría esta venta para negociar con el Villarreal. De hecho, el director general del Celta aprovechó la visita del equipo a Villarreal para presentarle una oferta a Fernando Roig por Pereira. Contaba además con el beneplácito del futbolista de O Calvario, decidido a regresar a casa después de que Ernesto Valverde lo relegase al ostracismo. Ha disputado 131 minutos en lo que va de Liga, repartidos en seis partidos.
En Praza de España no quieren dar por perdida todavía la operación para incorporar al delantero que triunfó en Ferrol y en Santander, a cuyos equipos defendió como cedido en Segunda y en Primera División, respectivamente. Pero reconocen que existen muy pocas posibilidades de que se pueda llevar a buen término la negociación por la falta de liquidez que sufre la entidad tras salir del proceso concursal.
El dinero que reportaría la marcha de Michu a Gijón, unido al contrato de 250.000 euros que costaba al año Arthuro, que se ha ido a jugar a Abu Dhabi, era con lo que contaba el Celta para pujar por Jonathan Pereira, que tiene sobre la mesa también una oferta del Betis. La de los sevillanos casi dobla a la que planteaban desde Vigo, pero contaban con que primasen los deseos del jugador de unirse al proyecto de Eusebio Sacristán aunque le reportase menos ingresos.
Con la caja vacía, el Celta admite que el fichaje del atacante del Villarreal se antoja muy complicado, pero no lo da todo por perdido. Es más, intenta analizar la nueva situación en busca de otras salidas.
No se descarta la solicitud al conjunto castellonense de la cesión del jugador hasta junio e incluir en el acuerdo una opción de compra. Sin reservas monetarias, otra posibilidad es una compra a plazos, previendo que en junio no faltarán ofertas por algunos efectivos de la plantilla céltica, que se revalorizarán en función de los resultados deportivos que obtengan de aquí a que concluya el campeonato.
En Praza de España consideran que el propio Michu es un jugador con proyección incluso internacional, pues gusta en mercados como el inglés. Antes de aparecer el Sporting de Gijón, su representante admitía que equipos como el Sevilla, el Zaragoza y el Espanyol le seguían.
El próximo verano será la última oportunidad que tendrá el Celta para traspasar al centrocampista ovetense. Michu no ha querido renovar por el conjunto vigués y su contrato concluye en junio de 2011. Eso significa que dentro de un año, en el siguiente mercado de fichajes de invierno, el jugador podrá negociar libremente con otro equipo, pues meses después acaba contrato en Vigo.
La oferta que presentó el Sporting era muy beneficiosa para los intereses célticos, pues recibía a cambio un millón de euros con el que pretendía fichar a otro futbolista, Jonathan Pereira, con una cotización más elevada en el mercado y un año menor que Michu. Todo puede irse al traste después de que el asturiano rechazase un debut inmediato en Primera.