MARTÍNEZ SALGADO - VIGO
El nuevo año está deparando al equipo vigués una campaña desoladora. De tres partidos jugados en los 17 días del mismo no ha ganado ninguno y perdido los tres, pese a que dos los disputó en su propio campo y con un balance de un solo gol a favor y siete en contra.
La contienda comenzó con un descuido de Rafita que a punto estuvo de dar el gol a los visitantes para seguidamente lanzarse el primer saque de esquina contra los vigueses.
Tras las citadas jugadas iniciales anotamos un disparo de Félix que para Menduiña, correspondiendo los visitantes con un lanzamiento a bocajarro que detuvo muy bien Toni que fue el mejor de los locales. Nuevamente es Félix quién toma protagonismo ofensivo con dos lanzamientos, el primero que sale fuera y el segundo detenido por el portero tomiñense y en el minuto 33 Eloy desperdició la mejor ocasión de gol local.
El comienzo de la segunda parte fue clave para los visitantes y Víctor, aprovechando varios fallos defensivos, obtiene el que sería único gol del encuentro. Vino luego un período de juego deslabazado por ambas partes y la lesión de Toni por una fuerte entrada del adversario que el colegiado, a tono con el partido, no sancionó, y eso que el citado jugador habría de abandonar la cancha lesionado tras esa jugada.
En los últimos minutos el dominio grampeñista fue abrumador y fruto de ello fueron sendos disparos uno de David que rechazó el portero y otro de Jonathan que devolvió el poste. Los visitantes supieron perder bien el tiempo unas veces poniéndose delante del ejecutor contrario de una falta esperando a que el árbitro les mandase retroceder, otra con la lentitud en la salida del jugador en los cambios o la pérdida deliberada de tiempo en otras facetas.
El empate hubiera sido lo más justo, tal como transcurrió la contienda.