J.CONDE - VIGO
La derrota ante la Real Sociedad ha dejado menos heridas en la plantilla del Celta que el empate ante el Murcia, el anterior adversario liguero en Balaídos. En este caso, el fútbol se mide por sensaciones, no por resultados. Ahora, los célticos han salido reforzados, a pesar de no sumar ni un punto y quedarse de nuevo a las puertas de los últimos lugares de la clasificación.
Cristian Bustos, no obstante, reconoce que el tropiezo ante el líder ha dejado "un vestuario dolido y cabizbajo", y mantiene que ha sido "un accidente" promovido por un polémico arbitraje, del que prefiere pasar página para evitar consecuencias negativas del colectivo en próximas jornadas.
El veterano centrocampista céltico ha aprendido a callar, todo lo contrario que su compañero Iago Aspas, que llamó "caradura" a Bernabé García por expulsarle por dos acciones leves y sin importancia antes del descanso. Bustos, sin embargo, entiende que esta decisión arbitral resultó muy negativa para los intereses del equipo vigués: "Fue un partido en el que hasta la expulsión [de Aspas] el Celta fue superior".
Al hablar de Bernabé García se contiene. "De los árbitros es mejor no hablar porque todo le llega a ellos. Creo que tiene que ser consecuente con lo que pita porque todos nos jugamos mucho y al final las cosas se pueden torcer, como ocurrió en el partido ante la Real. Pero es humano y si se equivocó lo verá. No es plan de meterse más con el árbitro".
Bustos le resta importancia al hecho de que el equipo haya caído dos puestos en la clasificación, hasta el decimosexto. "No tenemos que pensar ni en los puestos de abajo ni en los de arriba", y propone centrarse en la jornada siguiente. "Lo de la Real fue un accidente. El equipo dio la cara y no estuvo mal. Eso es lo que hay que sacar en conclusión: que no fue un 0-1 con un desastre o con un dominio de la Real, o que el Celta no dio la cara. Creo que el equipo estuvo bien y son cosas que pasan en el fútbol", recalcó el pivote del Celta.
Esa buena imagen, según el futbolista, fue reconocida por la afición, que no paró de animar al equipo y le despidió con aplausos: "Nos premiaron porque vieron que el equipo se esforzó al máximo y lo dio todo. Por lo menos, no podemos defraudarle en este sentido. El partido se puso muy cuesta arriba con diez pero el equipo lo intentó: tuvimos nuestras opciones de empatar y, la verdad, es una pena", concluyó Bustos.