S.E. - LAS PALMAS
El Celta regresó de vacío de Las Palmas, al no ser capaz de derrotar al un Gran Canaria que ayer estuvo muy afortunado en el tiro, y que sentenció el encuentro en los segundos diez minutos de juego. Las viguesas se mantienen en la quinta plaza, con dos victorias de ventaja sobre sus más directos rivales.
Resulta complicado explicar qué sucedió en el segundo cuarto, parcial en donde el encuentro quedó visto para sentencia. El partido comenzó con los dos equipos con muchos problemas en ataque. Los fallos eran constantes y las viguesas tardaron cuatro minutos en anotar la primera canasta, que llegó por mediación de Stankeviciene. Canarias quería marcharse en el marcador, pero una triple de Noemí Jordana devolvió la igualdad. Una canasta de Iva Sliskovic le dio al Celta Indepo ventaja por primera vez, y hasta la conclusión de los primeros diez minutos esa fue la tónica, un punto arriba el Celta o un punto arriba el Gran Canaria. En el conjunto canario el peso del partido lo llevaba en esta ocasión la americana Warbgurton.
Sin embargo todo cambió en el segundo cuarto. El Celta continuó con los problemas en ataque, mientras que en defensa se dejaban demasiados huecos y el Gran Canaria no perdía la oportunidad para hacer un parcial de 9-0. En cuatro minutos el conjunto de Mingo Díaz dominaba el partido por diez puntos (27-17) estaba crecido y el Celta seguía sin ser capaz de salir a flote.
A medida que pasaban los minutos el Gran Canaria aumentaba la diferencia ante un Celta que no era capaz de meter una. Para colmo de males, a dos minutos para el descanso, el equipo vigués perdía por lesión a Marina Pina, que en una jugada fortuita se lesionaba en el tobillo y tuvo que abandonar el campo sin que pudiera volver a jugar. Esta semana será sometida a un reconocimiento para conocer el alcance exacto de la lesión.
Al descanso, el partido estaba visto para sentencia, con veinte puntos de diferencia para el Gran Canaria y un Celta Indepo muy tocado. Los dos equipos afrontaron el tercer cuarto mucho más relajados. Las diferencias en el marcador eran tan grandes que ni uno quería abusar en exceso ni otro era capaz de levantar la moral.
Los últimos diez minutos de juego transcurrieron de la misma forma que el tercer cuarto. El Celta Indepo intentó maquillar el marcador, pero los porcentajes del final del encuentro reflejan claramente el nefasto día que tuvieron en tiro las jugadoras: un 31% en tiros de 2, un 27 % en triples y un 67% en tiros libres. Mingo Díaz aprovechó el encuentro para darle minutos a las jugadoras menos habituales, y el Celta Indepo aprovechó la ocasión para recortar la diferencia y ganar el cuarto por cinco puntos y bajar la diferencia final de los veinte puntos.