A.A. - VIGO
Balaídos respondió al mensaje que el Celta le había enviado desde El Madrigal. La felicidad provocada entre la afición por la hazaña copera se tradujo en la mejor entrada de la temporada. Según los datos oficiales del club, 11.053 personas asistieron al choque. Un aumento sustancial respecto a los 8.000 espectadores de entrada media. El atractivo de la Real Sociedad, acompañada como siempre por bastantes de sus parroquianos, también contribuyó al buen aspecto de la grada.
La derrota resulta por eso más dolorosa. La plantilla tenía un especial interés en agradar a sus hinchas a fin de retenerlos en los asientos de cara a próximos compromisos. Los seguidores indultaron a los jugadores, cuyo esfuerzo aplaudieron al final, y sentenciaron al árbitro, constantemente abroncado desde la expulsión de Aspas.