J.C. - VIGO
Iago Aspas se convirtió en el protagonista negativo del partido por su expulsión. Para el moañés, el árbitro influyó de forma decisiva en el resultado al dejar al Celta con diez durante todo el segundo tiempo, por lo que lo calificó de "caradura".
"Creo que han sido dos chiquilladas, ya que no hice nada durante la primera parte como para sacarme simplemente una tarjeta amarilla. Pero bueno, se ha visto que ha venido a estropear el partido y los damnificados somos nosotros. Él ha quedado como el héroe", comentó Aspas sobre Bernabé García.
"Pienso que ha sido decisivo en el partido porque al final hemos perdido. Quizás con once podíamos haberle plantado más cara a la Real", dijo, antes de explicar su expulsión: "En la primera amonestación apenas le toco al rival y en la segunda me dijo que tenía que esperar a que pitara. Te vas con cara de tonto. En cambio Rivas corta dos contras en el medio del campo y dice que nos levantemos. A mí me echa en menos de cinco minutos y sin dar una patada".
"Ahora mismo lo que pienso es que el árbitro ha sido un caradura. Es la primera vez que me pasa desde que estoy en el primer equipo. Tengo que intentar cambiar esa dinámica", indicó.
Cuando abandonaba el campo se enfrentó a los seguidores donostiarras: "Me estaban escupiendo y tirando cosas. Iba tan caliente que no sé lo que hice".
Aspas lamenta la ocasión perdida: "Pienso que el mejor premio para nosotros ha sido la afición, pero no hemos sabido corresponderle. Más jodido está el equipo porque era una buena oportunidad para seguir escalando posiciones".