RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO
El Kics Ciudad de Vigo volvió a quedarse con la miel en los labios y después de hacer un buen partido no fue capaz de culminar su actuación con una victoria que le hubiera permitido mitigar un poco su cada vez más acuciante situación deportiva.
Vigueses y burgaleses apostaron de salida por una defensa en zona 2-3 que provocaba demasiados errores en el tiro por parte de ambos conjuntos, aunque la peor parte se la llevaba el equipo vigués, que no conseguía pasar del 18% de acierto en tiros de dos. Aún así el Ford Burgos también tenía serios problemas al no conseguir los puntos de su figura Zach Morley gracias al marcaje al que estaba siendo sometido por Ian O´Leary. El Kics conseguía mantenerse cerca del Ford Burgos en el marcador gracias a su acierto en el lanzamiento triple. Primero Suka y después Pope impidieron el despegue visitante.
El Kics Ciudad de Vigo continuó creciendo en los segundos diez minutos de juego. Pope y Rojas aparecieron cuando el Burgos se puso 13-20. Andreu Casadevall, entrenador del conjunto burgalés, no estaba demasiado conforme con el rendimiento de sus jugadores y solicitó su primer tiempo muerto. Pero la entrada de Mario Díaz en el conjunto vigués sirvió para darle un descanso a Pope y para cimentar la ventaja de los vigueses al descanso (31-28).
El tercer cuarto comenzó con los dos equipos olvidándose de la defensa en zona y ajustando los marcajes para dificultar los tiros cómodos. Mientras los burgaleses echaban mano de su juego exterior, los vigueses conseguían meter balones dentro de la zona para que sus hombres interiores anotaran con cierta comodidad.
Las cosas se pusieron de cara para el Ford Burgos al inicio del último cuarto con un parcial de 0-6. El partido creció en cuanto a calidad y, sobre todo, emoción. Cada canasta del Kics tenía rápida respuesta con otra de Burgos. A cuatro minutos para la conclusión del encuentro, un tiro libre de Anagoye ponía el empate a 61. La cuarta personal de Tim Frost coincidió con el instante crucial. Fue el principio del fin para el Kics Ciudad de Vigo. El equipo vigués llegó a los minutos finales muy tocado en su moral. El equipo había realizado un buen juego durante tres cuartas partes del choque, pero en los momentos importante no había podido mantener el acierto y la cabeza fría ante un equipo burgalés que supo reaccionar en el momento clave del partido.