ARMANDO ÁLVAREZ - VIGO
El vientre del pabellón 3 del Ifevi aguarda su consagración como escenario grande del enduro. Mañana sábado, por primera vez en su historia, acogerá una prueba del Campeonato del Mundo. Será la tercera y penúltima del calendario, quizás la decisiva si Iván Cervantes no es capaz de frenar la marcha arrolladora que ha mantenido hasta el momento el polaco Blazusiak. Aunque la hinchada reservará parte de su corazón para un protagonista en teoría secundario, que quiere su propia cuota de gloria: Xacob Agra.
Agra ha sido precisamente el encargado de diseñar el circuito. En Cotogrande ha resumido el ecosistema vigués: agua, piedra, arena, tierra... "A montaña vai a Mahoma", reza el lema publicitario de la prueba. El universo se ha reproducido a escala bajo el techado del Ifevi. Será el escenario de un combate atractivo.
Cotogrande ya disfrutó del enduro "indoor" el año pasado, con motivo de la primera edición del Trofeo Turismo de Vigo. Casi 4.000 hinchas premiaron el esfuerzo de la organización y animaron a 525 Sport y el Moto Club Papaya a dar un paso más. La evolución es más que notable: de la exhibición a la oficialidad, del simple divertimento al máximo galardón fuera del circuito americano. En Vigo se disputa mañana la tercera prueba del Campeonato del Mundo de Enduro Indoor.
Iván Cervantes, cuyo magisterio se aclamó precisamente en el Trofeo Turismo de Vigo, regresa a Cotogrande en una situación límite para su empeño de revalidar el título mundial. Tim Blazusiak se mostró invulnerable en las dos primeras citas. El polaco fue al copo en Sheffield, donde ganó las tres mangas, y repitió hazaña en Génova. A Galicia llega guarecido en sus 90 puntos clasificatorios, bien distanciado de los 58 del catalán. Ljunggren y Jarvis completan el cuarteto de cabeza, ya sin ninguna opción. Cervantes, sin embargo, los necesita como aliados. Su misión es devorar todos los triunfos en juego en el Ifevi y que Blazusiak quede lo más descabalgado posible. Al menos, el de Cambrils quiere llegar vivo al cierre del Mundial, que se producirá ante sus paisanos, en Barcelona, el próximo 31 de enero.
El duelo Cervantes-Blazusiak acapara la atención. Es la corteza de una competición con mucha sustancia. Hay 34 pilotos inscritos para la prueba principal, de entre lo más granado de las escuderías europeas. Y entre ellos está Xacob Agra, la sempiterna figura del enduro gallego, capaz de codearse con los astros europeos, especialmente si la hinchada lo empuja sobre los obstáculos.
Con las luces apagadas
La prueba de la Copa del Mundo es el acto central del programa, pero no el único. Las pruebas se abrirán a partir de las 18.00, con dos horas de margen para que el público ocupe su localidad. Entre las mangas clasificatorias y las diferentes finales se irán intercalando otras modalidades como la "human race", que permite a los aficionados comprobar a pie la dureza del recorrido, o una carrera nocturna, que se realizará apagando todas las luces del pabellón.
El Open Junior, a la vez que actúa como preámbulo de la última gran final, servirá para comprobar qué futuro le espera a esta modalidad. Tres jóvenes gallegos, el vigués Jacobo Méndez, el lucense Antón Fernández y el ferrolano Santiago Iván, correrán contra los valores más prometedores de la inagotable cantera catalana y con otros talentos emergentes, como el danés Sorensen.
La cita concluirá alrededor de las 22.30, con la proclamación de los vencedores. Para entonces, tal vez el Mundial tenga dueño o conserve la emoción. Y Vigo habrá pasado un examen decisivo en su proyecto de repetir experiencia el año que viene y convertirse así en una de las plazas estables del enduro europeo.