J.CONDE ? VIGO
– ¿A quién le dedica el primer gol con el Celta?
– A mis padres, por todos los sacrificios que han hecho por mí para que pudiese jugar al fútbol, llevándome a los entrenamientos y a los partidos.
– El tanto y la gran actuación ante el Las Palmas ¿puede abrirle definitivamente la puerta hacia el primer equipo?
– No sé qué puede pasar, ni pienso mucho en eso. Creo que el entrenador y el cuerpo técnico no sólo valoran que en un determinado momento pueda hacer un gol o dos, no. Creo que aporto más cosas al equipo e intento poner siempre mis cualidades a disposición del grupo. Ayer [por el sábado] el entrenador me pidió unas cosas y traté de cumplirlas. Si el día de mañana me pide otras distintas, trataré de cumplirlas para ayudar al equipo, nada más.
– En Las Palmas se le vio muy cómodo moviéndose por toda la frontal y asociándose, sobre todo, con Aspas.
– Sí, incluso en alguna jugada me moví por la derecha, intercambiando la posición con Saulo. La verdad es que no tengo ninguna preferencia. Muchas veces después de entrenar nos quedamos a ensayar con Carlos [García Bayón] centros desde las bandas y con ambas piernas. Creo que en la edad que estoy tengo que trabajar en la posición del campo que sea. Sinceramente no tengo ninguna prioridad, me encuentro cómodo en cualquier posición.
– Forma una buena sociedad con Iago Aspas.
– Sí, tengo que decir que jugar con Iago es muy fácil porque es un jugador que tiene mucha calidad y que ve muy bien el fútbol. En ese sentido, jugar con Iago es una suerte porque da mucha continuidad al juego, siempre quiere el balón y le da salidas, por lo cual facilita mucho la tarea. Además, tiene una gran capacidad para ver el último pase y de eso, por ejemplo, vino el primer gol ante el Las Palmas.
– ¿Se considera un goleador?
– La temporada pasada fui el máximo goleador del equipo juvenil de División de Honor. Es cierto que el año pasado estuve bastante acertado de cara a la portería. Es una faceta en la que me gusta hacer mi aportación al equipo, aunque no me considero un goleador.
– Viéndole jugar recuerda, como dicen los argentinos, a "un canchero", que comenzó a disfrutar del fútbol en la calle.
– Sí, aprendí a jugar a fútbol en la Plaza de San Pablo, al lado del parque de Santa Margarita, en A Coruña. Empecé en la escuela de fútbol del Ural con ocho años. Al llegar a benjamines me federé, hasta que en infantiles, después de jugar los campeonatos de Canal Plus en Brunete con el Dépor, me fichó el Barcelona y allí estuve cuatro años. En juvenil de primer año firmé por el Celta. Esa es mi trayectoria.
– Vamos, que tiene pasado deportivista.
– (Risas). Cuando era alevín me coincidió el torneo de Brunete y jugué dos o tres años con el Deportivo. Durante un año estuve entrenando con el equipo infantil del Dépor, cuando todavía era alevín. Pero después me fichó el Barcelona.
– ¿Qué recuerdos guarda de La Masía, tan de actualidad por los éxitos del Barça?
– Todos son muy bonitos. Tengo buenos amigos de aquella etapa y, aunque hoy en día nos hemos separado por cosas del fútbol y de la vida, seguimos teniendo contactos. A veces nos encontramos en algún aeropuerto o en algún partido. Fue una experiencia maravillosa, repetiría. Me ayudó a madurar en todo, tanto en lo futbolístico como en lo personal.
– ¿Algún compañero ha llegado al equipo de Guardiola?
– Sí, Bojan y Jonathan Dos Santos.
– ¿En Barcelona le llaman todavía "Toni Maravilla"?
– Sí, si. Es un apodo que me puso el padre de Iago Falque. Es algo gracioso, no me molesta para nada.
– ¿Cómo lleva un coruñés jugar y marcar goles con el Celta?
– Bueno... (risas). No soy una persona muy forofa de los equipos. Nunca sentí fervor ni por el Madrid, ni por el Barcelona, ni por ningún equipo. Evidentemente, tengo simpatía por el Barcelona porque allí estuve muchos años; y soy del Celta porque llevo aquí muchos años y mi padre y una parte de mi familia han sido siempre del Celta.
– Estando en La Masía, ¿cómo llegó al Celta?
– Acabé mi etapa cadete y el Celta confió en mí para jugar en el equipo juvenil de Liga Nacional. Javier Maté, que en ese momento era el director de la cantera, fue el que contrató.
– ¿Qué contrato tiene con el Celta?
– En verano acabé mi etapa como juvenil y firmé un contrato con el Celta B por tres años. O sea, que me queda lo que resta de esta temporada y dos más con el filial.
– Eusebio apuntó la posibilidad de subirle al primer equipo cuando se lesionó Aarón. ¿El club le realizó alguna propuesta en ese sentido?
– No, el club no se puso en contacto conmigo sobre esa cuestión. Yo hago mi trabajo todos los días, entreno fuerte, intento agradar al entrenador y hacer lo que me pide. Intento no descentrarme en cosas que realmente no dependen de mí.
– El entrenador parece confiar mucho en usted, como se pudo comprobar el sábado.
– Tengo que estar agradecido a Eusebio porque siempre ha demostrado confianza en mí, siempre me ha transmitido tranquilidad en los momentos buenos y en los más complicados, que es cuando más lo necesitas. Siempre se ha portado muy bien conmigo, siempre me ha ayudado. Habrá partidos buenos y partidos malos pero si el de ayer ha sido bueno, evidentemente, es gracias a él.
– El fútbol no parece restarle tiempo para estudiar.
– Estoy estudiando segundo curso de Química en la Universidad de Vigo. Lo voy compaginándolo como puedo. Los entrenamientos me coinciden con los horarios de clase y no puedo asistir, pero lo voy sacando poco a poco. Es algo que no quiero dejar.