ÁREA 11/ LEMONA
El Pontevedra de Pablo Alfaro tampoco pudo doblegar ayer al Lemona, un equipo que parece haberle tomado la medida a los conjuntos gallegos. El equipo que dirige Aitor Larrazabal suma tres victorias consecutivas, y todas frente a equipos de Galicia. En el encuentro de ayer, el Pontevedra no realizó un mal encuentro, pero su falta de pegada en ataque acabó siendo determinante para que el conjunto local se llevara los tres puntos en litigio.
En los primeros 45 minutos de partido apenas hubieron ocasiones de gol, pero cuando los atacantes llegaron al marco rival lo hicieron con bastante peligro. El partido parecía un auténtico corre calles y todos eran tímidos intentos de batir al rival.
Tras el paso por vestuarios, la dinámica del juego no varió demasiado. En el choque de ayer prevalecía más la fuerza que la técnica, un encuentro a la vieja usanza en el que ambos conjuntos parecían encontrarse cómodos. En el minuto 75, Riki logró adelantar al Lemona con un buen disparon con la zurda desde la frontal del área.
El gol podría haber trastocado mucho los planes del Pontevedra, pero no fue así, Cuando muchos aún celebraban el gol de Riki, Gerardo aprovechó un servicio de Iván Espadas para entrar por el segundo palo y enviar la pelota al fondo de las mallas en lo que significaba el empate a uno. Pese a quedarse con un jugador menos sobre el terreno de juego por la expulsión de Orlando, el cuadro gallego no se vino abajo e incluso pudo adelantarse con un remate de Charles que Sampedro logró sacar bajo palos. Y de lo que pudo ser el gol del triunfo visitante, llegó el de la victoria del Lemona en el 83 con un gol de Solaun a centro de Rebollo que condenaba al Pontevedra a la derrota.