JULIO BERNARDO ? VIGO
El Celta ha cumplido por los pelos con el objetivo declarado de concluir el año fuera del hoyo. Lo ha logrado el grupo de Eusebio gracias a un mejor coeficiente general del goles que el Cádiz, el equipo que marca la frontera del descenso y con el cuadro vigués que permanece empatado a 19 puntos.
El peligro no ha pasado. Acecha a la vuelta de la esquina porque la evidente mejora en el rendimiento del equipo apenas ha servido para avanzar terreno. Eusebio Sacristán ha sobrevivido a un doble ultimátum pero no ha resuelto su futuro, que continúa supeditado a que los resultados acompañen a la vuelta de las vacaciones navideñas. El técnico ha salido reforzado gracias a los siete puntos sumados en los últimos tres partidos pero también a la constatación de que la plantilla le respalda incondicionalmente. Basta de momento para sortear el temporal pero requiere continuidad para evitar el despido.
Entre las buenas noticias que ha proporcionado es último mes el Celta sobresale el hecho de que el conjunto vigués ha protagonizado su mejor racha desde que el preparador castellano asumió la dirección del banquillo. Hasta la fecha la mejor secuencia de resultados la obtuvo Eusebio al final del pasado curso: cinco partidos sin conocer la derrota con un exiguo balance de una victoria y cuatro empates.
El cambio de dibujo y piezas ordenado por pucelano desde el match-ball de Girona ha otorgado mayor solidez al juego del equipo, que acaso ha perdido algo de lustre pero ha mejorado claramente en eficacia gracias a un actitud más diligente en el trabajo y agresiva en la recuperación del balón.
Falta gol y no es ésa una carencia menor. El balance es nefasto: Arthuro no se ha estrenado tras 17 partidos y Joselu suma un solo gol. Tan sólo Aspas, con cuatro goles y un par de asistencias, parece dar la talla en vanguardia.
Y la competición no concede tregua. La prueba más palpable de ello es que el equipo duerme estas vacaciones fuera de puestos de descenso gracias al artificioso empate rebañado por el Murcia ante un mermado Cádiz a tres minutos del final del partido Tanto el Huesca, que ganó (2-0) al Castellón, como el Girona, que superó al Elche (3-2), saldaron con éxito sus respectivos compromisos en la jornada dominical.
La situación del Celta, por tanto, sigue siendo peliaguda. El cuadro vigués cierra en el año un puesto por encima del descenso gracias a su mejor coeficiente general de goles que el Cádiz, con el que sin embargo tiene perdido el goalaverage particular. Debajo de los celestes y amarillos continúa el Real Unión, con 16 puntos. Le sigue el Murcia, próximo visitante de Balaídos, con 14, y cierra la tabla, con apenas 12, el Castellón.
El vistazo a la tabla adquiere un cariz algo más optimista si se observa que la distancia con los equipos que preceden a los celestes en la tabla se ha acortado de modo considerable en el presente mes de diciembre. La brecha con de un poco más arriba es pequeña, el margen de maniobra, amplio, y la capacidad de mejora, importante.
El Girona y Las Palmas superan a los de Eusebio por un solo punto mientras que Huesca y Recreativo de Huelva se sitúan ahora mismo a dos. Los celestes tienen también a tiro la próxima jornada al Albacete y al Levante que, con 22 puntos, marcan la zona templada.
Otro aspecto positivo es que el conjunto vigués vive por segunda jornada consecutiva fuera de descenso después de haber permanecido en la zona peligrosa durante muchas jornadas. En concreto, los celestes han estado en puestos de Segunda B en 12 de las 17 jornadas disputadas este curso.