J.C.A. - VIGO
El Barcelona-Real Madrid de hoy será el primero que desde 1999 Michel Salgado vive desde "el otro lado", muy lejos del lugar en en el que se desarrolla la acción. El vigués, instalado en Inglaterra donde llegó después de dejar el equipo blanco a final del verano, reconoce que estos días "siento cierta nostalgia por perderme un Barcelona-Real Madrid, un partido gigantesco". El gallego lo "sufrirá" como comentarista de Sky, la cadena con la que ha comenzado a colaborar esta temporada en el papel de analista. Él hará el papel del comentarista más próximo a la camiseta blanca mientras Patrick Kluivert representará a la facción barcelonista.
Míchel, que sigue de cerca la actualidad de su ex equipo, entiende que la última jornada ha cambiado mucho las cosas porque "para el Madrid es muy diferente llegar a este partido por debajo del Barcelona que hacerlo por encima. Si pierde no sucede nada grave porque estará a dos puntos. Pero si hubiese llegado a esta cita a dos puntos del Barça, podría salir a una diferencia importante, con lo que se multiplicarían los problemas y los debates en torno a la figura del entrenador y de varios jugadores. Todo ha cambiado después de la última jornada".
En este sentido el lateral dice que "hay que tener cuidado con el Real Madrid porque si gana conseguirá una diferencia de cuatro puntos. Seguirán diciendo que no juegan muy bien, pero ahí estarán. Eso les puede dar el golpe de confianza que necesitan para reforzarse. La gente le mete mucha presión al Real Madrid, pero creo que tienen mucho más que ganar que perder en este partido". En contacto permanente con sus ex compañeros, el vigués insiste en que "están mucho mejor de lo que la gente cree. Y de ánimo llegan muy fuertes".