J.B. - CÁDIZ
Eusebio Sacristán compareció en la improvisada sala de prensa montada por el Cádiz en el palco de autoridades del Ramón de Carranza con semblante serio y aire malhumorado por una derrota que imputó a la deficiente actitud defensiva mostrada por sus jugadores.
El técnico celeste no puso reparos en el baldeo recibido, aunque sí lamentó el hecho de que el partido se pusiese muy pronto cuesta arriba para su equipo. "El encuentro ha empezado muy mal. Hemos concedido demasiado en las primeras jugadas del Cádiz . No hemos estado acertados atrás y le hemos dado mucha ventaja", explicó tras el partido. Y agregó: "Hemos reaccionado y hemos manejado bien el choque hasta que nos ha llegado el segundo. Y cuando [después de marcar Joselu] pensamos que podíamos rehacernos ha llegado el tercer gol al inicio del segundo tiempo".
El entrenador celeste reconoció que el arbitraje de Hevia Obras fue desfavorable a los intereses de su equipo pero recordó que son circunstancias del juego que no se pueden controlar, y apuntó que no pueden servir de coartada a sus hombres. "Puede que este tipo de decisiones afecten a la dinámica del partido, pero no nos pueden servir de excusa", afirmó Eusebio, que remachó: "Tenemos que pensar en nuestro juego y en por qué hemos concedido tantas ocasiones al rival. Las decisiones arbitrales son las que son y no hay que pensar en ellas".
El preparador celeste consideró que la clave del partido estuvo en el tercer gol del Cádiz. "La jugada del segundo tiempo ha sido clave porque teníamos el partido donde se necesitaba. El gol justo antes del descanso nos dio energía pero cuando sales al campo con intención de remontar y te llega un gol es una losa demasiado grande", reconoció.
Uno de los factores más preocupantes del partido de ayer, en opinión del técnico castellano, fue el hecho de que, por primera vez esta temporada, su equipo no reaccionase con buen juego a un mal partido. "Hasta ahora siempre hemos reaccionado a los contratiempos, pero en esta ocasión no hemos estado al nivel que requería un partido como este. Era un partido en el que había que salir muy concentrado y con mucha inteligencia. Nos han concretado las ocasiones que nos han creado y esto hace que sea difícil ganar", dijo.
Eusebio Sacristán admitió, igualmente, que la derrota sufrida en el Ramón de Carranza complica notablemente la situación del Celta en un tramo de competición especialmente delicado, pues el cuadro celeste ha perdido el coeficiente de goles frente a varios rivales directos y debe medirse hasta final de año a otros dos equipos de la zona baja de la tabla, como son el Girona y el Las Palmas. No obstante, pide fortaleza, unidad y compromiso. "Hay que seguir y levantarse cuanto antes. Esto es la competición y tenemos que tener claro que hay que ser más fuertes para reconducir esta situación. Esto requiere el compromiso de todos. Estar unidos y ser más fuertes que nunca", concluyó.