S.E. - TARRAGONA
Se consumó la debacle. El Kics Ciudad de Vigo ya es colista de la Adecco Oro, después de no ser capaz de vencer al hasta ahora último clasificado, el Tarragona 2017. Los vigueses suman así su séptima semana consecutiva sin ganar un partido, y de aquí a fin de año todavía tiene que medirse a Breogán, próxima jornada, y ViveMenorca, dos de los grandes favoritos para conseguir el ascenso a la ACB.
El Kics Ciudad de Vigo volvió ayer a ofrecer una mala imagen. El partido de ayer puso de manifiesto el pobre porcentaje de acierto desde la línea de tiros libres. El conjunto vigués es el que peor porcentaje tiene de toda la competición, con un 58.1% cuando un equipo como el de ayer está en un 75,8%. Los de Povea hicieron un triste 8 de 14.
Otro de los aspectos en los que el Kics no estuvo bien fue en defensa. Hasta la fecha, los vigueses siempre habían sido un equipo que ha defendido duro, y pocos fueron los partidos que finalizaron sin que ningún jugador fuera eliminado por faltas personales. Esa debilidad defensiva también quedó reflejada en el capítulo reboteador, donde el conjunto catalán atrapó ocho rebotes más que los vigueses.
Es difícil conseguir una victoria, ya sea en casa o fuera, cuando solo se anotan 65 puntos. Con la anotación de ayer lo de ganar se presenta complicado.
El Kics Ciudad de Vigo volvió a tener buenos momentos de baloncesto ayer en Tarragona. Lo malo es que fueron los menos. Parecía que se encarrilaba bien el partido con el 2-6 de salida, pero los locales reaccionaron con un parcial de 11-2 y le dieron la vuelta al marcador.
A partir de ese momento siempre mandaron en el marcador, afrontando el último minuto del primer cuarto con una ventaja de nueve puntos. El Kics Ciudad de Vigo mejoró en el segundo cuarto, y una canasta de dos de Ian O´Leary ponía el empate a 26 puntos en el marcador. Sin embargo, y no es la primera vez, los vigueses se vinieron abajo y Tarragona se marchó al descanso con seis puntos de ventaja.
Tras el descanso el Kics se aceró de nuevo en el marcador llegando a estar a cuatro puntos, pero fue lo más cerca que estuvieron de poder darle la vuelta al marcador. Tarragona consiguió mostrarse más acertado en el tiro y a dos minutos para el final del cuarto llegaba a los once puntos de ventaja, 56-45. La cosa pintaba mal para un Kics Ciudad de Vigo que no conseguía pegar el arreón final.
Los últimos diez minutos de juego no tuvieron demasiada historia. El conjunto local llegó a los catorce puntos de ventaja y a partir de ese momento se dedicó a administrar la ventaja ante un equipo vigués que seguía bloqueado y no reaccionaba.