J.CONDE - VIGO
El Celta de Eusebio Sacristán se maneja con soltura en las situaciones límites. Las dos únicas victorias que ha obtenido en la Liga, ante el Recreativo de Huelva y el Castellón, han llegado en momentos críticos, después de ofrecer la peor imagen (Hércules y Real Unión). Esta característica le ha venido muy bien en la Copa del Rey, torneo en el que se ha plantado en los octavos de final inmaculado. Ahora vuelve a enfrentarse a otro examen a cara o cruz.
Teniendo en cuenta estos antecedentes, a los celestes les toca ganar hoy en el Ramón de Carranza (16:00 horas, Gol TV), un campo poco propicio para sus intereses. De las doce ocasiones que ha visitado el estadio gaditano, el cuadro vigués sólo ha vencido en una: fue en la lejana campaña 87/88, cuando ambos militaban en la máxima categoría, gracias a los goles de Zambrano y de Maric (1-2). El último precedente, no obstante, favorece a los locales (3-1). Ocurrió hace un par de campañas, en Segunda División.
Hoy vuelven a reencontrarse en una situación parecida a la anterior, pues pelean por eludir las plazas de descenso. El Cádiz ocupa el decimoctavo lugar, con 13 puntos, uno más que el Celta, que aparece a continuación en la tabla.
De ahí que los célticos consideren que la victoria de esta tarde les supondría seis puntos, pues adelantarían a un rival directo y tomarían ventaja en el golaverage particular.
Después del golpe moral recibido la semana pasada en Balaídos ante el Villarreal B (0-2), el grupo que entrena Eusebio viaja a tierras andaluzas muy ilusionado. El arranque de la semana, sin embargo, resultó difícil, pues la plantilla esperaba ratificar ante los castellonenses el excelente juego que exhibió ante el Betis. Todo se fue al traste y ahora toca volver a empezar de nuevo, como viene ocurriendo con demasiada frecuencia este curso.
Eusebio, por su parte, mantiene la máxima confianza en el mismo bloque, que en los últimos días ha perdido nuevas piezas por lesión. Danilo se lastimó el sábado pasado la rodilla izquierda y no reaparecerá hasta enero, y Dani Abalo sufrió una contusión en un gemelo durante un entrenamiento y tendrá que guardar reposo entre ocho y diez días.
La noticia positiva es que Joselu se ha recuperado del leve esguince de tobillo que sufrió el jueves. Aún así, la delantera queda muy disminuida de efectivos y Eusebio ha tenido que llamar al canterano Toni. Botelho, que anhelaba volver al once, se queda en Vigo. Bustos, por su parte, regresa al banquillo, después de que López Garai cumpliese el partido de sanción por acumulación de tarjetas. Y Saulo será la principal novedad en la alineación como sustituto de Abalo.