J.B. - VIGO
El ex presidente celeste Horacio Gómez ha encajado con aparente serenidad que se le señale como el principal responsable de las irregularidades contables que llevaron al Celta a la situación de insolvencia que llevó al club a acogerse a la Ley Concursal. El ex dirigente evita pronunciarse sobre el contenido de un informe que dice desconocer en detalle, al tiempo que defiende su gestión al frente del club.
Horacio Gómez recuerda que la calificación de culpabilidad y la petición de inhabilitación para él y su antiguo director general, Alfredo Rodríguez, no es más que una solicitud que "en ningún modo equivale a una condena". "Es el juez", destaca el ex mandatario, "el que tiene que decidirlo y esto siempre que el fiscal así lo considere".
El ex presidente céltico argumenta que las prácticas contables que los administradores califican como anómalas "son habituales" en el mundo del fútbol y subraya el hecho de que muy pocos clubes de Primera División cumplen a rajatabla con el Plan General Contable. Se refiere Horacio Gómez a la decisión de no consignar en las cuentas las actas incoadas por la inspección de Hacienda. La Agencia Tributaria incoó actas por importe de 18 millones de euros que derivaron en una deuda de 33 millones debido a los recargos e intereses de demora. "La resolución de Hacienda no era firme y por eso no se consignó pero así lo hicieron también la mayoría de los clubes en nuestra misma situación", explica.
Gómez se muestra tranquilo también en torno a otras prácticas contables anómalas recogidas en el informe, como la amortización de jugadores después de que hubiesen concluido contrato con el club. "Tenemos documentos que demuestran que Catanha prorrogó su contrato con el club durante el periodo que fue cedido a un equipo ruso. Todo fue perfectamente legal", refiere.
Al ex presidente del Celta le tranquiliza especialmente el hecho de que la resolución de los administradores no sea unánime. Ello implica, según Gómez, que hay dudas más que razonables sobre su supuesta culpabilidad. "Curiosamente", apostilla, el que ha votado en contra es el experto legal [Carlos Pérez Bouzada], ya que los dos administradores son economistas".
Según el ex dirigente céltico, éste habría señalado como principal causa del proceso concursal el último descenso del Celta a Segunda División, en la temporada 2006-07, ya con Carlos Mouriño como presidente. En este sentido, Horacio Gómez destaca que durante los dos primeros ejercicios de Carlos Mouriño como presidente se generaron unas pérdidas de 34 millones de euros apenas mitigadas por la ventas de Ángel López y Fernando Baiano, dos futbolistas contratados durante su presidencia que reportaron siete millones a las arcas del club.
El ex presidente celeste anunció por último su intención de celebrar una conferencia de prensa en los próximos días para rebatir los argumentos que han llevado a los administradores a señalarle como culpable de la situación de insolvencia del Celta.