J.CONDE - VIGO
"Tengo ganas de volver. He estado tres partidos fuera y me siento un poco dolido. Desde que llegué aquí dejé claro que venía a jugar. El míster me dejó fuera tres partidos y ahora tengo la esperanza de volver al once y ayudar al Celta", declaró ayer Botelho a modo de declaración de intenciones después de atravesar el peor momento deportivo desde que eligió Vigo como lugar de maduración para conquistar el cariño de Arsène Wenger y convertirse algún día en un futbolista del Arsenal.
El lateral zurdo brasileño ha dejado de ser una pieza importante en el esquema del equipo de Eusebio Sacristán desde el partido en Irún. Botelho fue uno de los perjudicados por la derrota ante el Real Unión. A la semana siguiente tuvo que ceder el puesto en el lateral izquierdo a Roberto Lago, que aprieta para ganarse la confianza del técnico y sumar puntos para negociar la renovación de su contrato, que expira el próximo junio.
"Lo que quiero es jugar y ayudar al equipo, y cuando el míster me ponga voy a tratar de hacerlo lo mejor posible", exclamó Botelho ayer tras el entrenamiento matinal en A Madroa, en el que puso a prueba su cuerpo en unas condiciones climatológicas muy adversas para alguien que como él acaba de superar un proceso gripal. De hecho, estuvo ausente de la derrota ante el Villarreal B. Tuvo que quedarse en casa con fiebre, por lo que contempló el partido a través de la imágenes de Televisión de Galicia. "Estaba en casa viéndolo porque me encontraba enfermo. Lo vi por la tele y no podía hacer nada para ayudar a los compañeros", confesó ayer.
Superado este proceso febril, el lateral cedido por el Arsenal arde en deseos de reaparecer el sábado. Ante el próximo compromiso liguero se muestra optimista: "Si ganamos al Cádiz le superamos en la clasificación. Tenemos que pelear por el partido".
Botelho le resta importancia a la delicada situación del equipo vigués, al que cuando llegó apuntó que le gustaría ayudarlo a lograr el ascenso a la máxima categoría. "No hay que preocuparse tanto. Estamos en posiciones de descenso desde que empezó la Liga pero tenemos que salir de ahí cuanto antes. Pero eso no nos debe preocupar tanto", sostiene el zaguero brasileño, que suma siete encuentros completos con el Celta, donde se desenvuelve por todo el flanco izquierdo. Eusebio lo utiliza tanto como lateral como interior, pues posee calidad técnica, buen regate y velocidad. Le falta fortaleza mental para convertirse en el futbolista que Wenger imaginó cuando lo descubrió. Ayer mostró deseos de redención.