MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
El Consejo de Administración del Pontevedra cesa por unanimidad a Roberto Aguirre como entrenador de la primera plantilla después de dos derrotas consecutivas. Los responsables de la entidad, que ya se reunieron la noche del domingo después del 0-2 ante el Montañeros hicieron efectiva ayer la drástica solución para iniciar la búsqueda de un sustituto que despeje las dudas sobre el juego granate. "Con varios frentes abiertos", la prioridad está en contratar al ex jugador del Sevilla Pablo Alfaro, con quien ya se negoció en verano. Fernando Castro Santos también aparece en la agenda del club.
Aguirre dirigió por la mañana la que, sin saberlo, sería su última sesión de trabajo como preparador de la primera plantilla. A su término recibió una llamada de la dirección del Pontevedra en la que se reclamaba su presencia en las oficinas del club. Y fue allí donde pasadas las 14.00 horas se le comunicó su destitución como responsable deportivo. La razón, según apuntaban desde la propia sociedad en un comunicado "es buscar que el equipo inicie una senda de resultados favorables, ya que el objetivo que se marca el club y la afición es la disputa de la fase de ascenso a Segunda".
Después de 14 partidos, con cinco victorias, otras tantas derrotas y cuatro empates el técnico asturiano se ve obligado a abandonar el Pontevedra. El Consejo de Administración consideró inaceptable que transcurrido prácticamente un tercio del campeonato de liga el conjunto quedase relegado a la novena posición con 19 puntos, a cinco de los puestos de play off y cuatro de los de descenso.
Una situación, unida a una irregularidad que acompañó durante todo este tramo de campeonato, que "agotó la paciencia", manifestaban desde el propio club. Ahora, agradeciendo "la labor desempeñada por Roberto Aguirre, su entrega y dedicación", la cúpula directiva mantiene "varios frentes abiertos" para fichar a un sucesor "de inmediato".
Negociaciones que coincidían en el tiempo con las que se llevaban a cabo con Aguirre para firmar el finiquito y que tenían como objetivo número uno la llegada de Pablo Alfaro al banquillo pontevedrés. El zaragozano, de 40 años, que desarrolló buena parte de su carrera como futbolista profesional en el Sevilla, ya fue una de las opciones que barajó el Pontevedra este verano. Entonces las desavenencias económicas frustraron la operación. Ahora parece que el diálogo iría mejor encaminado y su contratación se podría cerrar hoy mismo. De este modo la plantilla, se reincorporaría mañana al trabajo después de la jornada de descanso ya con un nuevo técnico. De lo contrario, en caso de que se frustre su llegada o de que finalmente se opte por otro candidato y también se demore, el segundo entrenador, Miguel Alonso, se haría cargo del plantel.
"Queremos una persona que en una situación así llegue ante al futbolista, con un diálogo y una forma de entender el fútbol diferente y la experiencia no sería imprescindible, ya que esto es una cualidad que hay que pagar y las limitaciones económicas son las que son", relataban ayer por la tarde desde el club. Unas características que casarían a la perfección con Alfaro, si bien nada se daba por cerrado. También se apuntaba el inicio de conversaciones con un profesional muy vinculado al club, Fernando Castro Santos. Sin embargo, semeja que su caché sería más elevado y que aún quedaría una larga negociación por delante para acercar posturas.