J.B. - VIGO
Miguel Pérez Cuesta, Michu, opina que la falta de resultados está pasando una onerosa factura al Celta, que lleva nueve de las trece disputadas en puestos de descenso y se muestra incapaz de obtener réditos de sus momentos de buen juego. "De trece jornadas sólo hemos ganado dos partidos y cuando recibes un golpe cuesta levantarse. Estábamos haciendo un buen partido hasta el 0-1, pero el mazazo del gol nos descoloca, jugamos más con el corazón que con la cabeza y nos descomponemos", explica el asturiano.
El centrocampista reconoce que, incluso en los partidos en los que el Celta ha superado claramente a su adversario, como el disputado en el Manuel Ruiz de Lopera ante el Betis, se cometen errores importantes. "Somos conscientes de que jugamos bien pero es evidente que también estamos fallando y que hacemos muchas cosas mal. El partido del Betis es un ejemplo. Cada uno tiene que poner todo lo que tiene al servicio del equipo", propone. Y agrega: "En Sevilla pudimos ganar 1-5 y no ganas y te quedas con cara de tonto. Así es muy difícil conseguir puntos y mucho menos victorias".
Michu reconoce que el Celta tiene un evidente problema de pegada. "Nos falta gol pero es un tema del club y de la dirección deportiva. Pero también confío en que la gente que hay aquí pueda hacer goles", dice.
El futbolista ovetense romper una lanza por el técnico, Eusebio Sacristán, que es el más entero del vestuario y el que, afirma, tira del equipo en los malos momentos. "El míster nos anima muchísimo, tiene un mérito tremendo. Hagamos el partido que hagamos, siempre tiene buenas palabras, siempre nos ayuda y nos ha hecho ver que todavía queda mucha Liga. Pero estamos jodidos, el primer entrenamiento después de perder siempre es muy difícil, sobre todo en casa", afirma.