JULIO BERNARDO. - VIGO
El Celta persigue esta tarde una segunda victoria consecutiva en Balaídos (18.00, A Galega) que le rescate del pozo clasificatorio en el que permanece desde hace siete jornadas. Recibe el grupo de Eusebio al Villarreal B, un adversario de su mismo pelaje, al que puede dar, si gana, alcance en la tabla. El duelo enfrenta a los dos equipos más jóvenes del torneo y se presenta cargado de alicientes por el momento dulce de juego de los celestes, que tienen en casa la oportunidad de dar el golpe de autoridad que rondaron hace una semana en Sevilla.
Le favorece el viento a favor que acompaña al equipo desde la debacle sufrida en Irún y la convicción de que los réditos deben llegar a poco que el equipo mejore en la definición. Claro que el Villarreal no es un enemigo al uso. Lo avala una decidida apuesta por la pelota, un estilo afilado y el desparpajo de un puñado de talentosos futbolistas que juegan sin la urgencia del resultado.
Eusebio, que esta tarde igualará a Fernando Vázquez como técnico más longevo de la era Mouriño, tiene el pálpito de que el Celta firmará por fin un partido redondo. No en vano llega al choque en su momento más sólido, con un equipo tipo prácticamente definido y después de completar una brillante racha con las victorias frente a Castellón en la Liga y Tenerife en la Copa del Rey y un repaso con escaso premio al poderoso Betis. Pero no basta con gobernar los partidos. Debe aprender a liquidarlos y también a aguzar el sentido práctico para manejar las situaciones de ventaja.
Frente el filial amarillo, el preparador celeste volverá a confiar prácticamente en los mismos hombres que desarbolaron a domicilio al Betis. Del once tan sólo se cae, por imperativo legal, López Garai. El medio centro vasco vio en Sevilla la quinta amarilla y deberá cumplir un partido de suspensión. Le suplirá Cristian Bustos, que formará en el eje de la medular flanqueado por Roberto Trashorras y Michu. El resto no se moverá de los previsto: Falcón se situará bajo el arco arropado por una línea de cuatro hombres en la que Catalá y Jordi repiten en la zona central y los canteranos Hugo Mallo y Roberto Lago en los costados.
Ausente Aarón, a quien el club busca sustituto tras lesionarse de gravedad en Tenerife, la responsabilidad anotadora volverá a recaer en la trío formado por Dani Abalo, Iago Aspas y el brasileño Arthuro. Éste continúa sin estrenarse pero con el paso de los minutos, ha ido ganando presencia en los encuentros y anhela responder con goles a la inquebrantable confianza del técnico. Joselu y Saulo estarán en la recámara, lo mismo que el canterano Toni, a quien Eusebio ha incluido entre los 19 convocados para el choque. Completan la lista, de la que hoy debe descartar a uno, Vasco Fernandes, Noguerol, Joselu, Botelho Danilo y Yoel.
El Villarreal B, mientras, presentará en Balaídos algunas significativas bajas. Su técnico, Juan Carlos Garrido, pierde ante el Celta a su goleador, el argentino Marco Rubén (seis tantos este curso), con gripe, y a uno de sus referentes defensivos, el central Mateo Musacchio, por sanción. A estas dos importantes ausencias hay que añadir la del ecuatoriano Jefferson Montero, lesionado. El alicantino José Manuel Catalá suplirá la ausencia de Mussachio en el eje de la zaga, mientras que la responsabilidad anotadora recaerá en Gerard Bordas y Joan Tomás como inédita pareja de atacantes.