EFE - JOHANNESBURGO
La atleta surafricana Caster Semenya es "inocente" y conservará la medalla de oro y el título de campeona del mundo de 800 metros femeninos, independientemente del resultado de las pruebas de sexo que se le hicieron, informó ayer el Ministerio de Deportes y Recreación de Suráfrica.
En un comunicado difundido ayer, se precisa que, como Semenya "ha sido considerada inocente de cualquier actuación errónea, ella conservará su medalla de oro, el título de campeona del mundo de los 800 metros y el dinero que recibió" en los mundiales de atletismo de Berlín.
Según la nota, está decisión se adoptó en una reunión entre la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), el Ministerio surafricano de Deportes y Recreación y los representantes legales de de Semenya.
El miércoles, la IAAF había hecho público un comunicado en el que señalaba que seguía "estudiando una solución" al asunto de la participación de la campeona mundial de 800 metros en futuras competiciones de atletismo con el Gobierno surafricano y los abogados de la atleta. "La IAAF no hará comentarios sobre los aspectos médicos del caso Semenya. Las pruebas médicas de la atleta todavía no se han completado", decía la nota. La IAAF precisó que el caso no será debatido en la reunión que su Consejo Directivo celebrará este fin de semana en Montecarlo.
Caster Semenya, que se proclamó campeona mundial de 800 metros, fue sometida a unas pruebas de verificación de sexo en colaboración con la Federación Sudafricana de Atletismo (ASA) a raíz de que en los campeonatos africanos júnior, a finales de julio pasado, rebajara su marca en siete segundos y se pusiera al frente de la lista mundial del año con 1:56.72.
El día en que obtuvo la medalla de oro en Berlín, el secretario general de la IAAF, Pierre Weiss, explicó que Semenya podría ser desposeída del título a la vista de los resultados de las pruebas de feminidad.
El caso Semenya costó el cargo al presidente de la Asociación Surdafricana de Atletismo (ASA), Leonard Chuene, que fue suspendido junto con el resto de la dirección de esa federación por la Confederación Deportiva y el Comité Olímpico de Sudáfrica (SASCOC), por su actuación en el caso.
Chuene, tras haberlo negado públicamente, confesó que tenía conocimiento de las pruebas de sexo realizadas a Semenya, por lo que se le acusó de manipular políticamente el caso y de no respetar los derechos de la atleta.