J.B. - VIGO
Diez jornadas ha tardado el entrenador del Celta en definir un equipo tipo, el formado por Falcón en la portería; Hugo Mallo, Catalá, Jordi y Roberto Lago en la retaguadia; Trashorras, López Garai y Michu en el medio campo, y Abalo, Arthuro y Iago Aspas como triplete de atacantes. Para dar con él, Eusebio ha utilizado a la práctica totalidad de sus futbolistas. De los jugadores de campo, tan sólo Jonathan Vila y el proscrito Edu Moya no han debutado en el torneo regular. Eusebio ha repartido minutos en un evidente esfuerzo por hacer ver a sus jugadores que todos son importantes para él. Bustos es un perfecto ejemplo de ello. El alicantino, un futbolista muy bien dotado para la recuperación del balón, fue titular en los siete primeros compromisos ligueros en perjuicio de López Garai quien, sin embargo, es uno de los tres jugadores del plantel –Falcón y Trashorras completan la lista– que ha jugado todos los partidos de Liga. Bustos ha admitido que aún se siente importante en el plantel a pesar de su suplencia y ahora tendrá una nueva oportunidad de reivindicarse a los ojos del técnico.
Otros futbolistas, como Danilo, han recorrido el camino contrario. Al centrocampista se le colgó en verano el cartel del transferible y sólo tras aceptar rebajarse el sueldo a la mitad se le permitió continuar en nómina. Con estos precedentes, pocos apostaban por que iba a tener un papel protagonista en el equipo. Y este papel no se ha limitado simplemente a la Copa, sino que Danilo ha ido adquiriendo cada vez mayor presencia con el equipo en la Liga hasta el punto de convertirse en un serio competidor para Michu, otro de los que inició la temporada en el banquillo y se ha ganado un puesto en el once.