S.E. - GIRONA
El Kics Ciudad de Vigo volvió a quedarse con la miel en los labios y sigue sin poder conseguir la primera victoria lejos de As Travesas. Los vigueses volvieron a plantarle cara a uno de los grandes de la categoría, pero al final no pudieron superar esa lacra que son los minutos finales del partido. El de ayer fue el partido de la venganza para dos jugadores que pasaron sin pena ni gloria por el conjunto vigués, Albert Sabat y David Navarro, el primero anotó 15 puntos, y el segundo fue el mejor jugador del encuentro con 21 puntos en una serie de ocho de ocho en tiros de dos y cinco de cinco en tiros libres.
Los primeros minutos de encuentro volvieron a ser demoledores para el equipo vigués. Manolo Povea dejó a Marcos Suka en el banquillo colocando a Galarreta en el "cinco" inicial, pero los vigueses volvieron a tener problemas. Era como si el rival, o el eterno Darryl Middleton, impusieran un respeto ante el que los vigueses no supieron reaccionar.
Navarro y Sabat comenzaban su "vendetta" particular y en los primeros diez minutos de juego anotaban casi la mitad de los puntos que llevaba su equipo. Al Kics Ciudad de Vigo le faltaba intensidad defensiva.
Las cosas tampoco comenzaron demasiado bien en el segundo periodo, pues el conjunto catalán llegó a mandar por 17 puntos de ventaja (39-22). Un ajuste en la defensa comenzó a dar sus frutos. El Sant Josep ya no anotaba con tanta comodidad y el Kics Ciudad de Vigo le imprimió más rapidez a su juego ofensivo consiguiendo colocarse a tres puntos a un minuto para el final de la primera parte.
En los dos siguientes cuartos el partido se convirtió en un ir y venir. Al comienzo del último periodo el choque seguía por decidir. Sant Josep mandaba en el marcador, pero el Kics Ciudad de Vigo no se venía abajo y no entregaba el encuentro. Manolo Povea jugaba con Marc Solá y Mario Díaz para asegurar el juego ofensivo, y por momentos la cosa funcionaba. El problema era no ser capaces de frenar a Navarro, que fue decisivo.
Lástima de una nueva oportunidad perdida para conseguir una victoria que le permitiría al equipo madurar en una competición tan complicada como esta, pero no hay tiempo de lamentaciones, ya que el domingo llega el CAI Zaragoza. Esta mañana se presenta el nuevo patrocinador y también el último fichaje, Patrick Pope.