J.B. - VIGO
La dirección deportiva del Celta tiene un puñado de tareas pendientes. El club negocia la ampliación de contrato del defensa central del filial Andrés Túñez y tiene también sobre la mesa la decisión sobre las renovaciones de Roberto Lago y Francisco Noguerol, cuya relación con el club expira en junio próximo.
Otra de las decisiones importantes que Miguel Torrecilla tiene sobre la mesa es la renovación de dos de los pilares de la cantera en su momento de mayor productividad. Tanto el responsable de las categorías inferiores, Antonio Otero, Toni, como el entrenador del Celta B, Milo Abelleira, concluyen contrato en junio próximo y su futuro, por tanto, está en el aire. El Celta elogia el trabajo que están realizando ambos pero advierte que no tiene la intención de negociar la ampliación de sus respectivos contratos de forma inmediata.
Las negociaciones no se abordarán hasta el próximo año y probablemente no en los primeros meses del año. El Celta no teme una fuga a pesar de que el buen trabajo desempeñado por ambos no ha pasado inadvertido a otros clubes. Toni Otero asumió la responsabilidad de las categoría inferiores tras el despido de José Luis Molina, El Chuti, la pasada primavera. El anterior director deportivo, Ramón Martínez, se hizo entonces cargo de las categorías inferiores con Toni Otero como hombre de confianza. Tras la marcha de Martínez al Real Madrid, Otero asumió la responsabilidad de la cantera céltica. Y su trabajo no ha pasado inadvertido, no sólo en la búsqueda de jugadores con los que nutrir los equipos de la base, sino a la hora de retener en el club a jóvenes talentos apetecidos por clubes importantes.
A Milo Abelleira lo avalan los formidables números que está obteniendo el Celta B en una temporada en la que el club esperaba que el filial sufriese para obtener la permanencia en Segunda División B debido al pase de varios de sus futbolistas de mayor talento al primer equipo. Pese a que los jugadores de edad juvenil son esta temporada legión en el filial, el equipo celeste se mantiene, contra todo pronóstico, en el grupo de cabeza de la tabla, a un solo punto de la zona de ascenso. Y el Celta no es en absoluto ajeno a este hecho.