EFE - SANTIAGO
Un Xacobeo imparable sumó ayer la tercera victoria consecutiva por 83 a 66 ante el Unicaja, que ya acumula seis derrotas sobre siete posibles. La victoria santiaguesa se ha producido gracias al gran acierto local desde el perímetro y pese a las lesiones de los dos primeros pívots del equipo.
Una buena actuación de Mike Higgins llevaba al Obradoiro en volandas pero cuando fue al banco con la segunda falta provocó un parcial de 2-6 con el que Unicaja casi rompe el partido hasta 1:30 para el término del primer periodo. Fue entonces cuando Vaileiadis y Stanic metieron dos triples consecutivos y después el base una canasta imposible sin mirar el aro que puso al equipo por delante (21-20). Los siguientes 10 minutos fueron perfectos para el Xacobeo que siguió aumentando la distancia. Además, Jiménez hizo la tercera casi según salió y se fue banco con solo 2:18 jugados que le pesaron a su equipo.
En la reanudación la afición local se llevó un susto con una torcedura de tobillo de Terry. Aún así el equipo tiró de casta y en el tercer minuto Stanic enchufó un triple. A continuación otro de Manzano y después Vasileiadis convirtió un tiro de dos que puso al equipo 20 arriba gracias al parcial de 10-0 (54-34) en el ecuador del periodo.
El intercambio de canastas fue constante después del parón por la iluminación y último cuarto comenzó con 63-45 con un Unicaja muy enchufado que recortó la distancia hasta los 12 puntos (68-56) a 5:54 del final.
Pero la línea de 6,25 estaba ahí y, como hizo durante todo el partido, el Xacobeo la aprovechó hasta la saciedad con hombres como Vasileiadis, Bulfoni y Terry que a dos minutos tenían otra vez el marcador en más 19. Los visitantes despertaron muy tarde y ya fue imposible porque el partido terminó 83-66 para el conjunto compostelano.