ÁREA 11 - PONFERRADA
El Pontevedra no pudo vencer a la Ponferradina en su visita el Toralín, al cual fue acompañado por unos 200 fieles seguidores y que no pararon de animar durante los noventa minutos. Sin embargo, la victoria se resistió y valió un solitario tanto de Jonathan Ruiz al cuarto de hora para que los tres puntos se quedasen en casa, a pesar de no arrojar la toalla en ningún momento y pelear por el encuentro hasta el último instante.
El partido comenzó con dominio local, sobre todo la primera media hora, donde la Ponferradina se adueñó del cuero y anotó el primer y único tanto del choque, aunque a lo largo y ancho del encuentro pudo haber sido alguno más si no llega a ser por las grandes intervenciones de Orlando Quintana, que eligió el mejor día para lucirse pero no pudo evitar la derrota de su equipo.
En el minuto 12 avisaba de lo que se venía con una media vuelta ajustada a la portería gallega que acabó marchándose fuera. En los primeros compases hubo alternancia en el dominio, y tanto uno como otro buscaban las porterías, aunque sin demasiado acierto. Fue a los 16 minutos cuando Jonathan Ruiz firmaba el único tanto del encuentro tras superar a Orlando Quintana. Nadie por entonces pensaba que ese sería el único tanto del choque, pues las ocasiones se sucedieron, sobre todo en la segunda mitad, en la que el Pontevedra asedió a la Ponferradina en el tramo final aunque al final no pudo igualar el marcador.
Dominio infructuoso
En el segundo tiempo la Ponferradina se echó atrás a verlas venir pero ello no lo supo aprovechar su rival, que veía cómo la seriedad defensiva del cuadro local era un auténtico cerrojo imposible de superar.
La Ponferradina tuvo en las botas de Víctor Salas la sentencia pero su intento de chilena se marchó fuera después de que rebotara en un zaguero. El local Yuri trajo de cabeza a la defensa pontevedresa, que tuvo que emplearse a fondo para tratar que las ocasiones del ariete no se transformasen en gol.
En el minuto 73 Nevado pudo haber igualado el encuentro, pero su disparo se marchó fuera. Al instante, esta vez Charles hace lucir a Mackay con un gran lanzamiento que el portero local despejó para evitar males mayores.
Cuando parecía que el partido terminaría con la victoria de la Ponferradina, el Pontevedra no se dio por vencido y se volcó en ataque, en busca a la desesperada del tanto que al menos salvase un merecido punto. Pero una y otra vez se toparon con la retaguardia rival, que supo aguantar el tipo y mostró mucha seriedad. La última ocasión del duelo la tuvo Nevado, rozando el tiempo de descuento, pero de nuevo, y para no ser menos, el balón volvió a marcharse lejos del objetivo del gol.
Al final, derrota del Pontevedra en un choque en el que quizá, y más que nada al final, mereció el empate.