J.CONDE - VIGO
La lesión de Aarón Ñíguez obliga al Celta a reforzar la delantera para lo que resta de temporada, pues el valencianista tiene que afrontar una convalecencia de seis a ocho meses para recuperarse de la rodilla izquierda que se destrozó el martes en el Heliodoro Rodríguez López durante el partido de Copa ante el Tenerife. En el club se ha abierto el debate de si buscar el recambio en la cantera o, de lo contrario, se acude de inmediato al mercado de fichajes. Eusebio Sacristán, afectado todavía por la grave lesión de su pupilo, admite que tiene dudas para solucionar el problema, que en el Celta se agrava además por la escasa pegada de la línea de vanguardia.
El canterano Toni es la solución inmediata para cubrir la baja de Aarón, como se pudo comprobar ayer en el entrenamiento que el equipo celeste celebró por la tarde en Balaídos. El jugador del filial volvió a trabajar con el primer equipo, como ha venido haciendo con regularidad desde que en la pretemporada le dieron la primera oportunidad e incluso le incluyeron en el once inicial que se enfrentó en el debut liguero ante el Numancia.
En el club, no obstante, barajan la posibilidad de buscar un refuerzo de urgencia. La normativa vigente concede un plazo de quince días para realizar un fichaje para suplir la baja de un futbolista con una lesión grave. De no acogerse a esta iniciativa, la federación ya sólo contempla reforzar las plantillas durante la apertura del mercado de invierno, en el mes de enero.
"La lesión de Aarón ha sido una noticia triste para todos. Es un disgusto grande, sobre todo por él. Es un chaval que nos estaba aportando muchas cosas y estábamos muy ilusionados con él. El tener que buscarle sustituto es algo que tendremos que valorar. Jugamos con tres futbolistas en esas posiciones y tenemos gente con diferentes características que nos pueden ofrecer cosas interesantes. También está Toni, que cuando ha jugado ha demostrado cosas y está en crecimiento", declaró ayer Eusebio en el programa local de la Cope.
El delantero cedido por el Valencia era una de las incorporaciones realizada el pasado verano en las que más confiaba el club para reforzar el juego de ataque del equipo vigués, donde esta temporada proliferan los canteranos con escasa experiencia. Pese a su juventud (20 años), Aarón fue un futbolista precoz que debutó en la Liga de Campeones con la camiseta valencianista a los 17 años. Después se curtió en ligas como la griega y la escocesa, para recalar en agosto en Vigo con un contrato de cesión por un año.
El retraso en su incorporación y los compromisos con distintas selecciones españolas de categorías inferiores impidieron su rápida adaptación al Celta, donde había dado muestras de su calidad y versatilidad como atacante.
En principio, Eusebio lo utilizaba en la banda izquierda, aunque podía moverse por cualquiera de las tres posiciones del ataque. Con su lesión, esta línea queda descompensada, ya que el técnico cuenta ahora mismo con cinco futbolistas cuando desde el inicio del campeonato se diseñó una plantilla con dos jugadores por puesto.
Toni, que es zurdo, se desenvuelve con destreza por esa zona del campo. Pero como reconocía ayer Eusebio, es un jugador "en crecimiento", que necesita oportunidades para dar un rendimiento alto, acorde a las exigencias del equipo, al que le cuesta arrancar y que pelea todavía por escapar de las últimas posiciones de la tabla. El gol es su principal carencia en estos momentos.
Al contratiempo por la lesión de Aarón se suman las constantes llamadas de Joselu para formar parte de la selección española sub 21, como ocurre esta semana, que impide que el dezano, por ejemplo, juegue el domingo con el Celta ante el Betis. Ello supone que el equipo vigués se quede muy escaso de efectivos en la zona de vanguardia. De ahí el debate de reforzarse o recurrir a la cantera.