RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO
El Celta Indepo ganó la primera de las finales que le esperan en el pabellón de As Travesas, en un partido muy duro ante un Hondarribia Irún que dispuso de la última jugada para empatar el encuentro. El Celta Indepo se asienta en la zona medio alta de la clasificación, dando un paso de gigante para meterse en la Copa de la Reina.
Viguesas y bidasotarras jugaron un encuentro acorde a lo mucho que se jugaban a pesar de estar al comienzo de la temporada. No fue un partido brillante en ataque, aunque sí un cursillo de cómo defender tanto en zona como en individual.
En los cinco primeros minutos de encuentro ni Celta Indepo ni Hondarribia consiguieron anotar un solo punto. Fue Egle Stankeviciene la que con un triple inauguraba el marcador. Los porcentajes de tiro en el primer parcial lo dicen todo. Las viguesas hicieron un 19% en tiros de dos por un 38 de las vascas. Tanto unas como otras se preocupaban más de defender que de atacar. Las diferencias fueron siempre mínimas, con cuatro puntos para el Celta Indepo y uno para el Hondarribia.
Las cosas no mejoraron mucho en el segundo cuarto. El ansiado duelo entre Sliskovic y Bavedam era para la alemana, principalmente por el poco acierto de la viguesa. Iva intentó ayer agradar y se peleó al máximo bajo los aros, pero en la faceta anotadora estuvo negada en los primeros cuartos. Después reaccionaría para convertirse en la mejor del partido.
El descanso fue aprovechado al máximo por ambos entrenadores, ya que cuando los colegiados dieron la señal de tres minutos para el inicio del tercer cuarto, los dos equipos todavía estaban en los vestuarios.
Las instrucciones depararon un tercer cuarto en donde los dos equipos apostaron un poco más por la faceta anotadora. Hondarribia jugaba dentro de la zona para meter balones a Bavendam, que junto a Amra Dapo se erigían en las máximas anotadoras de su equipo.
Ambos equipos apostaron por un baloncesto más rápido, y esa circunstancia provocó numerosas pérdidas de balón, algo poco habitual en el conjunto vigués, habituado a controlar el "tempo" del partido y no caer en las precipitaciones.
La igualdad se mantuvo durante los últimos diez minutos de juego. La necesidad de conseguir la victoria atenazaba a los dos conjuntos. El Celta Indepo mandó en el marcador con ventajas que llegaron a ser de cinco puntos, pero la reacción del Hondarribia y los fallos defensivos devolvían la igualdad.
A tres minutos para el final, el partido estaba empatado a 47 puntos y un tiempo de Méndez sirvió para que el Celta volviera a colocarse en zona. Las viguesas no habían aprovechado que Bavendam estaba en el banquillo con cuatro faltas. Volvió al campo a dos minutos y medio para el final, y con victoria parcial viguesa por dos puntos.
El conjunto vigués pudo sentenciar el encuentro al disponer en los dos últimos minutos de hasta dos ataques para ampliar su renta. A un minuto y cuatro segundos para el final, el Celta ganaba por 51-49 y la posesión era de Hondarribia.
La buena defensa hizo que Laura Nicholls lanzara forzado. El Celta tampoco sentenció y en la jugada clave, Stankeviciene taponó a Bavendam, con lo que a tres segundos para el final el Celta certificó la victoria.