REDACCIÓN - VIGO
Pablo Díaz ha dimitido como entrenador del Rápido de Bouzas. El técnico comunicó ayer por la tarde a la junta directiva su decisión irrevocable. Díaz entiende que el equipo boucense necesita un revulsivo para frenar su racha negativa y escapar de las últimas posiciones de la tabla en Tercera División. Los responsables de la entidad ya trabajan en la contratación de su sustituto y podría haber novedades en las próximas horas.
La situación se había ido deteriorando en las últimas semanas y el panorama se oscureció definitivamente el pasado domingo, cuando el Rápido encajó una nueva derrota en casa del Lalín por 1-0. Ese resultado sitúa a los vigueses en la decimoséptima posición, última en principio que supone el descenso a Regional Preferente. Hay mucho terreno por delante, apenas se han disputado once jornadas. Pero Pablo Díaz ha entendido que era el momento adecuado de tomar la decisión.
El entrenador ha comentado a los directivos que confía totalmente en que la plantilla superará estos problemas. Pero cree que es necesario un "revulsivo" y ofrece su marcha como tal. Díaz ya ha había anticipado su decisión en una comida con el presidente, Manuel Seaone, y el vicepresidente, Fernando Giraldo. La invitación a que se concediese una prórroga hasta el encuentro de próximo fin de semana contra el Narón no surtió efecto. Pablo Díaz "se ha comportado como un caballero", comentan desde el club boucense. Ha renunciado a cobrar cualquier clase de liquidación.
El director deportivo de la entidad, Patxi Salinas, ha activado de forma inmediata la busqueda de un reemplazo para el banquillo. Salinas y la directiva manejan varios nombres y confían en atar al nuevo entrenador en el menor tiempo posible, de forma que ya pueda estrenarse en el Baltasar Pujales contra un Narón ante el que la plantilla pretende iniciar su reacción pese a que la escuadra ferrolana camina por la zona tranquila de la clasificación.