JULIO BERNARDO - VIGO
Los jugadores del Celta dedicaron buena parte de la jornada de ayer a repasar los errores que llevaron al equipo a la derrota el pasado sábado en Irún. Antes de saltar al campo de entrenamiento los celestes visionaron el vídeo del partido para comprobar qué falló durante el choque y ponerle remedio en el futuro. Tras hacer examen de conciencia, la conclusión fue clara: la actitud defensiva fue deficiente y faltó agresividad en ataque. La receta: evitar presionarse por la delicada situación del equipo pero disputar cada partido de aquí en adelante como si fuese el último.
Ésta es la opinión de dos de los pesos pesados del vestuario celeste, el defensa central David Catalá y el centrocampista Roberto Trashorras. "Debemos dar el ciento por ciento en cada partido y el otro día no lo hicimos", confiesa el zaguero, que no ve un problema de dibujo, sino de mentalidad. "No ha sido un problema de sistema, sino de hacer lo que requería el partido. Debemos cambiar nuestra mentalidad. Los que jugamos somos nosotros y tenemos que hacer más. Ellos hicieron su juego y nosotros no estuvimos a la altura", admite. Y agrega: "Acabamos de ver el partido y ellos iban con dos marchas más que nosotros. Tenemos que ir como en los ocho partidos anteriores en los que llevábamos una buena dinámica. Tenemos una semana dura y hay que trabajarla al cien por cien. No podemos bajar los brazos".
David Catalá subraya que la derrota sufrida frente al Real Irún deja al Celta en una situación delicada que urge subsanar el sábado en el duelo ante el Castellón en Balaídos. "Está claro que necesitamos sumar de tres en tres porque nos podemos quedar descolgados. Nos medimos a un rival directo y tenemos que ganar cómo sea".
La receta de defensa central celeste para salir adelante es que el equipo recupere la mentalidad de los partidos en los que ha jugado bien. "Debemos jugar cada partido a muerte, como si fuese el último. Más que nunca tenemos que ir con hambre de ganar, de defender, de marcar goles. Somos nosotros los que tenemos que sacar esto adelante", proclama.
Roberto Trashorras, mientras, detecta, tras visionar el vídeo del partido ante el Real Irún, falta de verticalidad en el juego de ataque del Celta. "Más que un problema de actitud he visto que nos faltó agresividad y contundencia arriba". señala el lucense, que concluye: "El equipo domina gran parte del partido aunque en una parte del campo que no es peligrosa. Debemos ser más agresivos a la hora de atacar, tener más ocasiones y acabar más las jugadas. Se dominó sin hacer daño".
Trashorras recuerda que el Real Irún no fue superior al Celta y achaca la derrota a "errores puntuales". "El primer gol viene de un fallo evitable porque sabíamos cómo jugaba el equipo contrario y el segundo debido a una cadena de errores. Pero no creo que hayan sido claramente superiores a nosotros", dice. Por este motivo, confía plenamente en la capacidad de los jugadores y el cuerpo técnico. "La confianza es grande porque hemos visto que cuando hacemos las cosas bien tenemos opciones de ganar. La situación es difícil pero ahora es cuando más se tiene que notar la confianza y la responsabilidad. Que cada uno se exija el máximo", propone.