J.CONDE - VIGO
Aritz López Garai fue muy crítico ayer con el rendimiento del Celta en el partido del sábado en Irún. Esta derrota obliga ahora al equipo de Eusebio a no fallar el sábado en Balaídos ante su ex equipo, el Castellón, que ocupa la última posición en la tabla. El centrocampista vizcaíno no esperaba que el cuadro vigués tuviese la urgencia de ganar para no cerrar la clasificación de Segunda cuando concluya la próxima jornada.
Garai explicó ayer que la derrota ante el Real Unión "sienta muy mal" porque el Celta llevaba un mes imbatido y había dado una excelente impresión ante el Tenerife en el partido de la Copa del Rey: "Por eso fue un mazazo bastante duro", añadió.
"No estuvimos a la altura de lo que requería el rival y el partido, y cuando el equipo no está al cien por cien, como los rivales, pues es vulnerable y pasa lo que pasa", comentó el centrocampista, antes de reconocer que el viaje de regreso a Vigo en autobús "fue largo y bastante duro; la gente estaba bastante jodida, pensando qué había pasado. Pero lo pasado ya no vuelve. Irún hay que olvidarlo y estar a tope el sábado ante el Castellón porque es un partido importantísimo", recordó al referirse al compromiso ante su anterior club.
Para evitar fracasos como el de la última jornada, López Garai insiste en que el equipo necesita jugar al máximo nivel y concentrado: "Tenemos que tomar conciencia de que lo hacemos así o vamos a pasar muchos problemas. Si lo hacemos va a ir todo bien, seguro; pero si no, somos un equipo más y, como cualquiera, muy vulnerable".
Ante el reencuentro con sus ex compañeros, el pivote céltico lamentó que ambos equipos ocupen las últimas posiciones: "No entraba en mi guión jugarme ahora ante el Castellón el farolillo rojo. Cuando dejé Castellón vine aquí para luchar por estar arriba y diez jornadas después me encuentro contra mi ex equipo jugándonos el estar últimos de Segunda. Es una realidad un poco triste a estas alturas pero, a falta de treinta y dos partidos, creo que tiene remedio".
Descarta que la obligación de ganar el sábado pueda presionar al equipo: "No supone más presión por el hecho de perder el otro día. Los profesionales tienen que vivir con la presión día a día, y jugar el sábado un partido en casa tiene todo menos presión. Creo que tiene motivación y ganas de hacerlo bien, y el que no pueda con la presión que se lo comunique a quien tenga que comunicárselo y que se eche a un lado".
Apuesta López Garai por la fidelidad al sistema de juego de Eusebio. "El equipo ha intentado llevar un nivel y una idea de fútbol en la que el míster ha confiado y todos estamos con él. Creo que ese es el camino, es en lo que creemos y hay que enmendarlo con goles. Estamos jugando muy bien sin porterías pero hay que empezar a jugar con porterías porque el fútbol requiere goles y hasta ahora no estamos metiéndolos".