ÁLVARO FAES
Como en esas películas americanas de segunda, la misión estas semanas será conseguir una cita para el baile de primavera. Algunos pelean por la chica más guapa, otros solamente por tener a quien agarrarse cuando suene una lenta. Hay tortas por embaucar a la más popular, siempre rubia, alta y con vestido rojo. En la Fórmula 1, la de envoltorio encarnado ya está cogida. Ferrari señaló a Fernando Alonso y también a Felipe Massa. Solo cuatro escuderías han decidido quién les acompañará al baile de la próxima primavera. Será en marzo en la pista de Bahrein.
McLaren, Brawn, Renault, Toyota, Force India y, por supuesto, las cuatro debutantes, estudian las posibilidades del ramillete de candidatos que pulula a su alrededor. Williams, Red Bull, Toro Rosso y Ferrari ya han decidido su destino.
Williams coqueteaba desde hacía semanas con Rubens Barrichello y ayer sucumbió finalmente a los encantos del brasileño. Un veterano que no es el Fred Astaire de los circuitos pero que al menos no pisa al bailar. Con Rubinho, el joven Nico Hulkenberg. Hablan maravillas del alemán. El último campeón de la GP2 cumple el precepto de que la victoria en la competición menor asegura un volante para el siguiente ejercicio.
Sebastian Vettel y Mark Webber repetirán en Red Bull, a la espera de otro milagro del diseñador Adrian Newey. Si esta temporada acertó con ideas revolucionarias en las suspensiones –el sistema les dio auténticos quebraderos de cabeza cuando debieron introducir el doble difusor– ahora esperan otro milagro para mantener en la lucha al equipo de las alas. Su filial Toro Rosso apuesta por el futuro y continúa con los jóvenes Buemi y Jaime Alguersuari, el otro español de la parrilla, que deberá aparcar su periodo de aprendizaje para empezar a ofrecer resultados.
Sin BMW en la salida de 2010, son otras cinco las escuderías de siempre que no saben quién llevará sus coches. Todas tienen un nombre prácticamente fijo. McLaren, a Hamilton; Brawn GP, Button; Renault, Kubica; Toyota, Kobayashi; y Force India, Liuzzi. El resto son todo quinielas.
Kimi Raikkonen busca acompañante para el baile pero el finlandés es de los que sólo quiere na la más guapa. Se llama McLaren, que inicialmente también estuvo por la labor. Pero no terminan de llegar a un entendimiento y en la casa inglesa empiezan a pensar en Adrian Sutil, que lleva tiempo haciendo méritos en Force India. A Rosberg también le gustaría vestirse de plata, pero su futuro parece más ligado a Brawn GP, una compañía nada desdeñable.
El segundo volante de Renault es muy posible que sea para Timo Glock, un alemán que deja libre su lugar en Toyota. Al asiento japonés aspira Nick Heidfeld, sin casa por la marcha de BMW. En el equipo no disgusta la idea pero aguardan por un salmón mayor. Le han dicho a Raikkonen que están libres por si lo suyo con McLaren no termina de arreglarse. De Force India no se sabe demasiado. Sólo que le han preguntado a Fisichella si quiere volver, a pesar de que el italiano está volcado en su papel de probador en Ferrari.
Y de los nuevos, poca cosa. Únicamente que Campos Meta ató a Bruno Senna y piensa en el venezolano Maldonado, un ex GP2, una vez rota la opción De la Rosa, que también habla con USF1. Manor y Lotus guardan silencio.
Adiós a Bridgestone
Por otra parte, la empresa japonesa Bridgestone anunció ayer que no renovará su contrato con la Fórmula 1 y que dejará por tanto de suministrar neumáticos a las diferentes escuderías participantes en el Campeonato del Mundo una vez que concluya la temporada 2010.
"La compañía quiere redirigir sus gastos hacia el desarrollo de tecnologías más innovadoras y líneas de producto estratégicas que satisfagan los objetivos y fortalezcan la imagen de líder tecnológico", se apunta en el comunicado.