ÁNGEL GRAÑA - LALÍN
El Club Deportivo Lalín rentabilizó ayer al máximo las ocasiones de las que dispuso ante el Rápido de Bouzas en el Cortizo. Los de Acevedo respiran tranquilos tras hacerse con los tres puntos y situarse décimos a costa de un cuadro vigués que careció de pegada en su visita a tierras dezanas. El solitario tanto de Matelo en la segunda mitad decantó la balanza del lado local a pesar de que los del Pujales llevasen las riendas del partido durante bastantes minutos.
El choque se disputó bajo una pertinaz lluvia con unos primeros 45 minutos que aburrieron al respetable que se dio cita en el municipal de Lalín. Hubo que esperar al minuto 19 para contemplar la primera aproximación al área rival a cargo de los visitantes: Calo cabeceó fuera un centro de Jano ante la pasividad de la defensa local. Hasta entonces el Rápido había hecho más méritos para ponerse por delante, aunque sin demasiados apuros para un inédito Vila. El primer tiro a puerta de los rojinegros llegó a la media hora mediante un remate en semifallo de Dabouza que estuvo a punto de colarse en el portal de Gael. A partir de ese instante, los de Acevedo empezaron a estirarse, pero sin conseguir cortar las internadas de Souto por banda derecha, cuyos centros no encontraron rematadores en el área lalinista.
En la reanudación, Acevedo dio entrada a Cea como interior derecho y al mismo tiempo Pablo Díaz permutaba las posiciones de Calo y Jaco en el ataque aurinegro tras la incorporación de Tabi en el terreno de juego. La segunda parte se inició con sendas ocasiones de ambos mandaron fuera. Rubén tuvo en sus botas el primero para los de casa en el minuto 73, pero Gael acertó a desviar a córner el remate del central en el área chica. Una jugada aislada supuso la cuarta victoria del Lalín: Matelo dio muestras de su olfato goleador rebañando un balón en el área y batiendo al portero vigués a la media vuelta.
Con el 1-0 en el marcador, el Lalín jugó más tranquilo y en una mejor forma física que su rival. El Rápido llegó maltrecho a la recta final del choque después de haber realizado la mayor parte del desgaste físico. De todas formas, la nula capacidad de reacción de los visitantes facilitó la tarea del conjunto dezano que pudo sentenciar a falta de seis minutos para la conclusión con sendas oportunidades de Iker y Matelo, y cinco después con otra del goleador en la tarde de ayer.