REDACCIÓN - VIGO
El temor al Palencia 2010 se plasmó en la cancha ya que se vio a un gran equipo, el visitante, y a otro pobre de recursos y excesivamente espeso a la hora de resolver cualquier acción. No debería el Vigo relajarse contra nadie y menos contra este rival, que es la selección española junior, y que dará muchos disgustos en esta categoría.
El primer set comenzó con igualdad. A los tiempos técnicos siempre se llegó con ventaja visitante. Pero fueron los locales, sacando fuerza de su experiencia, los que se llevaron el set.
El segundo set fue muy parecido en su desarrollo. No podía el Vigo despegarse. Las defensas visitantes parecían las de un conjunto con gran veteranía. Nadie veía en ellos a los juniors que en realidad son. Pero nuevamente los ataques vigueses echaron por tierra su ilusión.
En el tercer parcial, en cambio, ni los cambios realizados por Calafell daban sus frutos y las jóvenes promesas palentinas se llevaron este set con el aplauso de los espectadores.
Las cosas cambiaron. Desde el comienzo del cuarto set los vigueses ya se marcharon por delante con importantes diferencias. El triunfo permite al Vigo seguir de líder imbatido.